En esta tierra gris siempre se acostumbró a agradecer la estadía del alma, tras un largo y duro día de rutina cambiante. Por eso, incluso a los desconocidos sin rostro, es bueno desearles la mejor de las suertes y que los Dioses sepan tenerlos en las palmas de sus manos.

Un pandero, una mariposa y un desconocido (LIBRE)

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Un pandero, una mariposa y un desconocido (LIBRE)

Mensaje por Colette Dumal el Mar Sep 11, 2012 5:27 am

El sol sale en Camino a Vallis Smaragdus las aves cantan con alegría y algunos pequeños animales comenzaban tranquilamente su día. La cálida luz de la mañana toco la pálida y tersa piel de la princesa que dormía entre la vegetación desde la noche anterior, era una sensación extraña, muy cálida, la joven no quería abrir sus ojos aun pero no pudo evitar abrirlos lentamente cuando la luz del sol comenzaba ser más insistente, pero cuando sus dos dorados ojos lograron estar abiertos no pudo ver más que oscuridad, asustada por aquel hecho intento correr pero debió a que su cuerpo aun estaba aturdido por el poco tiempo que llevaba despierta y también por el hecho de que no viera nada, solo logro tambalearse torpemente hasta impactarse de cara contra un árbol al poco andar, debido al impacto desde su cara se desprendió una carta la cual era la que le impedía ver.

Ahora que podía ver de nuevo un nuevo mundo se mostro ante sus ojos, al principio todo era muy brillante pero la vida alrededor dejo ver su forma. Habían árboles, arbustos y muchas flores, escuchaba sonidos que jamás había escuchado en la oscuridad de su hogar, pequeñas criaturas revoloteaban a su alrededor, ahora podía ver la cosa fría y suave que estaba bajo su cuerpo era aquello que en los libros que ella leía llamaban césped, mientras sus ojos recorrían el fantástico paisaje (al menos para ella) logro divisar una carta la que hace pocos minutos obstruía su vista, la tomo entre sus manos y procedió a abrirla, no era mucho lo que esta contenía, solo unas pocas palabras que la joven comenzó a leer en voz alta –esto te protegerá en tu viaje, no lo pierdas….tu hada madrina- después de leer la carta esta mágicamente se cerro y entere una nube de colores y brillos mágicos se transformo en un extraño objeto –cof cof(sonido de toz) ….¿qué es esto?- exclamo la joven mientras levantaba un morado pandero con forma de estrella, su primer instinto fue morder aquel extraño artefacto, era solido pero no era metálico o de madera y como un bebe jugando con su primer juguete agito el objeto hasta que descubrió su musical habilidad, no tenía muy en claro que clase de instrumento era pero su sonido le agradaba en demasía, mientras más le agitaba más ruido hacia y si lo movía de forma distinta sonaba distinto, era algo totalmente emocionante para la joven princesa nunca había tenido la oportunidad de tocar un instrumento musical antes.

El viento era suave y el sol radiante, la princesa perseguía pequeños animales, nunca había visto tales cosas más que en sus cuentos, conejos, pájaros, ciervos, todo era nuevo para ella, entonces vio una criatura que ni en las mas fantásticas fabulas había visto alguna vez, era una frágil criatura revoloteante, con delicadas alas coloridas, su hermosa apariencia encanto a la princesa, quería ver aquella criatura de cerca pero esta era más esquiva de lo que parecía a simple vista, la chica le persiguió hasta el camino principal donde gracias a una piedra mal puesta en el camino termino de cara en el suelo, la princesa estaba triste no pudo alcanzar aquella criatura, pero de pronto esta voló hasta su mano. La joven disfrutaba observando su “nueva amistad”, ciertamente nunca la chica había visto una mariposa pero era eso lo que lo hacía especial, tan especial que distrajo toda su atención del carruaje que se aproximaba a ella a toda velocidad.
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Re: Un pandero, una mariposa y un desconocido (LIBRE)

Mensaje por Mahimā el Jue Dic 06, 2012 2:47 am

Viajes habrá tan largos como para escribir una gran poesía con los mismo. Esos pasos dejan una huella permanente en el siclo de la vida, burlando también el imponente ferrocarril de la muerte y todas las emociones que ese ser extraño y negro despierta al pasar entre los distintos e inigualables asentamientos..Y quien quisiera ser testigo de esto tendría que ser poderoso, lo suficiente como para no temer a la inmensidad de los cielos, al misterio de los mares y la fortaleza de las extrañas tierras aledañas, territorios de actuales escaramuzas, sangrientas pinturas grabadas en cadáveres sin digno luto y funeral...Esos heres forman parte ahora de una catedral, protegen junto a las gárgolas doradas las inmensas ciudades flotantes, prolongan la fe y la prosperidad, como también la rectitud del ejemplo para generar nuevos nombres que sean grabados por toda la eternidad en las tablas donde se adjuntas las almas y la sangre de cada ser vivo. Esos Heres son llamados héroes, y estos se convierten en increíbles leyenda sin posibilidad de remuneración, condenados a ser utilizados por juglares y poemas a su endemoniado y libre juicio. Será por eso que muchos visten grandes capas, ocultan sus ojos en oscuras capuchas y utilizan identidades tan falsas como las limitaciones que se imponen. Este es el extraño y muy particular ejemplo de aquel vagabundo sin rostro, que desde que sabe cuantos días no había parado de caminar, y que por distintas suposiciones de la vida había llegado finalmente al camino que da directo a un asentamiento muy pequeño con respecto a lo que el acostumbra vivir, el Valle Esmeralda, hogar del avatar del Gran Zorro, su correspondiente templo, y secretos tan reservados que ni siquiera los grandes señores pueden conocer...El no sabía si iba detrás de esos secretos realmente, pero está más que claro que en parte la curiosidad lo movía, y esto comenzó a justificarse cuando a lo lejos, entre sus propios árboles, había escuchando entre la maleza del sol una música que en sus tierras no había podido apreciar...Al menos la tonalidad del viento era distinta, algo estaba chocando contra un mineral o una forma que no pretendió saber hasta el momento. Despierto estuvo, aunque descansaba debido al dolor de sus pies, los sonidos invasivos lo obligaron prácticamente a ponerse de pie y así olvidar todo lo que trascurrió antes para darle un espacio al después.

Las distintas vibraciones que la tierra comprende le llegaron de forma natural al hombre que se esconde bajo su larga túnica que roza con la vegetación y los pequeños insectos que temerosos se alejan de su maldita sangre, respetan que este ser pueda percibir literalmente la lejana carroza que pasará en unos minutos por su lado, también sabe de los delicados pasos de cristal que una figura musical, ya que dedujo que de una musa podría tratarse con tal delicado baile. Este viajante lejano no podría ser sorprendido en un tiempo ilusorio, ya que conocía ya con sus pies calzados todo lo que en la tierra estaba vivo y muerto. Sera por eso que en busca de una casual compañía, además de la extrañeza que carga al oír la inusual música, es que sabe utilizar sus sentidos para guiarse entre rastros de ramas y sobras de los que alguna vez habitaron en este mundo verdoso. Suspira el caminante entonces al pensar en aquellos relatos con los que creció, recuerda a través de su absolutismo que los tiempos habían cambiado para mal y que muy pocas personas desean cantar a la inocencia; eso le había impactado enormemente, incluso debajo de aquella máscara...Es decir ¿Que tan ignorante puede ser un ser para que ocurra aquello? No lo sabe, pero ni siquiera los niños se atreven a ofender a criaturas de leyendas, que por desgracia en esta vida son reales, o aún peores en persona.

Llegó entonces el momento donde el vagabundo sintió sus cabellos ondearse ante el fresco soplo natural que ensucio su mirada perdida, desde detrás de uno de los cuantos árboles que había en el camino, y que ocultan parte del paraíso terrenal que es Tamsus. Un camino de tierra recorrido permanentemente por carrozas y aventureros, como también guardias y bestias alocadas, y sobre las últimas, es extraño que no se haya cruzado a ninguna por estos últimos días. ¿Será que realmente los Sabuesos de Tamsus se hayan espantado por su esencia? Simplemente no lo creyó posible, principalmente porque ninguna criatura que no esté en sus cabales tiene la suficiente inteligencia como para huir o o pedir clemencia, esas cosas están jugadas, como todos los hijos de los dioses, por eso sus constantes ofrendas de sangre y lágrimas para sus retorcidos amos.
Pero bueno, es una verdadera posibilidad de estar en paz el que no haya criaturas que le obliguen a huir para no tener que utilizar sus habilidad y desenmascararse al proteger su vida, y eso venía haciendo el viajero sin rostro hasta que tuvo la maldita casualidad de cruzarse con esa figura delicada, pálida y pecosa en el suelo, distraída como si fuera simplemente una niña de cinco años. El rostro del vagabundo era cómico desde cierta perspectiva, frunció casi anonado su rostro, incluso se llevo su diestra a su nuca encapuchada cuando sabía que más adelante habían un par de caballos y dos ruedas que arrasaban incluso con las pequeñas piedras del terreno, cualquiera podría juzgar con anticipación que era una estampida salvaje en desesperada búsqueda de la destrucción...Para ese entonces la carreta podía desviar su camino con unos segundos de anticipación, pero no lo hizo y el viajero que la espiaba desde detrás de un gran roble lo supo anticipar, y lo pensó realmente ¿Vale la pena salvarla? ¿Utilizar su don y hacer coagular su sangre por esa desconocida que simplemente pecaba de inocente? No la conoce, tampoco le interesa realmente su bienestar pero hay algo que ella tiene y que el no, con tatos años de magia y sacrificio trastornados a horrores y visiones sin cabida en la lógica, con una sangre privilegia y un alma que vale millones...¿Pero por qué es tan feliz? Puede morir con esa felicidad, pero no, había algo en el que le obligaba a seguir escuchando su música simple, pero que trasmite las vibraciones de su corazón, y no la espiaría, porque seguramente ella ni siquiera sabe donde ir, es por eso que la salvaría y se presentaría como alguien a quien le debe un favor...Y hasta no obtener su respuesta a ella no le dejaría poseer un destino independiente ¿Acaso se le iba a oponer? También sería interesante verlo, hasta que su objetivo dejara de ser realmente accesible.

El cálculo es realmente simple, ella se encontraba en una porción de tierra fácil de trabajar, un carruaje a esa velocidad no podría detenerse así que debía provocar que ella se quitara del camino...O que formara parte del mismo. La maestría sobre su elemento le permitió con suma facilidad erosionar el pequeño terreno donde ella se encontraba, hundiendo el mismo con una velocidad tan repentina como la del segundo accionar que impuso sobre ella, era una prisión, una que se adaptaba lo suficiente como para dejar en su lugar una pequeña elevación cilíndrica que los caballos pasarían sin problema alguno. Simplemente la encerró bajo tierra por los suficientes segundos como para que la carroza pudiera pasar con su extremada velocidad, sin afectar realmente la salud ajena ni mucho menos la de su compañía, aunque no la haya tenido realmente en cuenta...Todo esto el lo haría desde detrás de un anónimo roble, oculto entre las sombras de las hojas y el misterio de sus prendas sucias y descuidadas. Aparentemente ni siquiera hizo falta ademán..Simplemente lo vio allí adelante y para siempre quedó marcado.

¿Como iba a reaccionar ella? Quizás se asuste, quizás llore o simplemente se quede como si nunca hubiese pasado nada. Eso le incumbe al extraño ya que así sabría si se equivocó al intentar descifrar su inusual esencia.
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