En esta tierra gris siempre se acostumbró a agradecer la estadía del alma, tras un largo y duro día de rutina cambiante. Por eso, incluso a los desconocidos sin rostro, es bueno desearles la mejor de las suertes y que los Dioses sepan tenerlos en las palmas de sus manos.

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Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Vie Jul 20, 2012 9:27 pm

- No debe ser menospreciado un pensamiento. No debe ser olvidado un sentimiento. El tiempo transcurre como señal de que nada permanece igual, y en donde el tiempo no pasa, tampoco hay nada vivo. Si se piensa que la vida es nuestra enemiga obligatoria, entonces nosotros podemos ser la muerte. Aunque no estemos realmente vivos y conozcamos lo que es morir más de una vez. Ser construidos a base de odio y locura, pero volver a renacer. Conocer lo que hay más allá del descanso eterno y descubrir que todo es falso y no hay nada más que... Nada. Solo podemos seguir sonriendo por algo que sabemos y otros no, algo que no compartiremos, algo que es nuestro tesoro y que muchos dan la cordura misma por conocer. El vivir sin límites por medio del saber, escapar al final por medio de un sueño, y creer que se burla al juicio absoluto sin saber que en verdad, ni siquiera existe un juez.

Y aquí estamos, Chari. Sosteniéndote en nuestros brazos, prueba de nuestro amor incondicional a todo lo que vive, lo que vivió y lo que vivirá. Señalando al cielo con la mirada y moldeando las nubes a nuestro antojo. Encontrando cómodo el árbol donde reposamos nuestra espalda, y nuestra diestra te alimenta con trozos de carne mientras que nuestra zurda te abraza y mantiene cerca de nuestro torso. No tenemos otra mirada más que una de jovialidad, no tenemos otra sonrisa que no sea la de alegría. Por muy manchado que esta nuestro cuerpo de sangre y odio, jugamos a que somos capaces de ser como cualquier persona. Tal vez un cazador que en vez de liebres ha asesinado a un sastre y ahora te alimenta con su carne fresca, o puede que un mercader que da de comer a una querida amiga gracias al fruto de su trabajo.

- El silencio no es adecuado para mí cuando estamos solos, Chari. Debo escuchar las voces de quienes sufren o de quienes gozan, y en ausencia de las mismas solo tengo la mía para satisfacer esa necesidad. Chari... Chari... He de verte crecer para que puedas darme tu voz. Aunque eres capaz de expresarlo todo con un gesto y una sola palabra, es mi capricho y sueño es poder hablarte y que me respondas como los vivos hacen. Quiero ver como pides las cosas cuando las quieras, y las demandes con autoridad o con vergüenza, sin ser relevante el saber que ni tu ni nosotros no podemos sentir cosas muy diferentes de solo las ganas de matar, matar, y seguir matando. Es por eso que la Legión debe hacerse cargo de las emociones, tanto de las tuyas, como de las ajenas, como de las propias.

Ella debe ser realmente afortunada...

El Adversario ríe como un niño, toma a la pequeña y le da un beso en la cabeza. No se ve diferente de un infante y un muñeco artesanal muy bien elaborado.

Incluso si solo siente odio, sus palabras son verdaderas. Su sonrisa es calmada, su mirada es serena.


- Chari, repite estas palabras incluso si no puedes decirlas. Debes aprenderlas, pues se que tú podrías decirlas con completa sinceridad. No hay motivo en ser un monstruo, o algo corrompido de su forma original. Eres tú y serás siempre tu, aunque en tu mente haya otras ideas, los sentimientos vienen del alma. Por eso, debes decir estas palabras, símbolo de que estuviste una vez viva. Dilas en nuestro lugar, como una esperanza para nosotros que somos desesperación, o tal vez por un antojo que solo somos capaces de maquinar en nuestra retorcida existencia. Dilas frente a mi sonrisa y podre saber que estamos en buen camino del futuro que quiero para ti.

Es tomado otro trozo de carne de la red colgante, y damos a nuestra Chari otro bocado de vida y muerte juntos.

- Una de esas palabras es "Amor". Conocer esa palabra es lo que forja mundos, lo que realiza la creación de los vivos, y poder sentir esa emoción da la fortaleza para cumplir los sueños. He de darte más palabras a futuro, pero tu primordial búsqueda debe ser dirigida al Amor. Incluso en el profundo pantano de inmensa oscuridad, o en la caverna donde el brillo cristalino no te deja abrir los ojos. Incluso en un mar donde tu sentir es solo una gota mas, o en el desierto mismo donde todos codician a causa del hambre y la sed... Algo que supera el entendimiento divino y es muy personal, algo que no puede ser descrito pero si aprendido por otros... Solo demostrado y no explicado. Chari, por eso te haremos crecer con lo único que podemos ofrecerte... Odio, que no es lo contrario del Amor, pero si lo más parecido...

De nuevo una caricia sobre la cabeza de la Pristinam, desdichada y afortunada a la vez, llena de una aberrada energía vital que prácticamente la obliga a avanzar, sea consciente o no, de que debe hacerlo.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Sáb Jul 21, 2012 4:45 pm

Si pudiera decir lo último que vio, habría de contar con lágrimas en los ojos como fue su muerte: espantosa, y claro, sin hacer un apartado al dolor que le implico. Sacrificándose para salvar a criaturas que amaba, como lo hubiera hecho no solo en el más horrible de los sueños, donde la razón carece de sentido y el instinto de supervivencia se vuelve solo un motivo más para sufrir. Simplemente lo hizo, porque como así era su vida, su oficio y su modo de pensar… Si debía de morir, en pos de conservar una vida, y en ese caso dos, morir valía la pena. Ella amaba mas a los demás, de lo que ella se podía querer a si misma.

Pobre de ella, doblemente muerta, que murió tan joven… Y sin siquiera cumplir el mas básico de sus deseos.

¿Pero que es eso que ella deseaba? Ah, si tan solo pudiera recordarlo. ¡Si tan solo pudiera recordar algo! De su nombre, su vida, su muerte, y cualquier otra cosa, no hay rastro en su cabeza. En su cabeza, en realidad no hay prácticamente nada, más que el constante sentimiento y pensamiento que le dan, el casi único y aburrido propósito de existir: comer. Comer sentimientos, almas, sueños, pájaros, rocas, piedras, árboles o esa exquisita carne con la cuales los seres vivos se mueven. Deliciosa carne fresca, que es sazonada con el metálico y salado sabor que brinda la sangre. Si uno fuera una bestia, entendería entonces el porque del constante deseo de atacar a los heres o cualquier cosa que tenga pinta humanoide en el camino. La carne con figura humanoide, siempre tiene algo con lo que las bestias salen ganando. Los colluvio tienes magia, los natura propiedades maravillosas para el organismo, y los heres… Los heres son la cosa más dulce y deliciosa de comer. Como lo es la carne que ahora en la minúscula boca de Chari, como su acompañante de jovial la ha bautizado, come. Carne de un niño, de un pequeño que se topo con la pequeña muñeca rosada en su camino, y teniéndole un poco de miedo, le tiro con una piedra. Piedra que fue devorada por la pequeña pristiniams, que en ese instante se vio amenazada y un chillido emitió de su esponjoso cuerpo. Y fue a su vez, el chillido de la pequeña que alerto a Angra y finalmente fue su arma la que el cuello del niño corto. Si hubiera sido entonces esa muerte por una pequeña venganza por atacar a su compañera, o solo fue una ocasional victima para el almuerzo, poco y nada importaba en realidad. Lo cierto era que la comida estaba servida, y ellos estaban sobre un árbol, disfrutándola. Bueno, Chari era la única que comía, pero no había problema. No tenia vergüenza de estar comiendo toda la hora, ni de casi prácticamente querer arrancar los dedos de Angra cuando le daba pequeños trozos de carne. El, debía de entender que la sangre con la que sus dedos se manchaban, era solo una salsa que de ningún modo debía ser desperdiciada. Incluso podría decirse, que Chari sufría con cada gota que en el suelo caía. Pero bueno era el consuelo. La carne seguía allí, y su querido compañero se la seguía dando servida en su boca.

Mientras, el verber le habla de demasiadas cosas que ella en realidad no entiende, a pesar de que sabe que significa cada palabra. Le habla sobre voces, y aprender a hablar. Cree entonces, o lo siente, que en realidad a Angra no le gusta el silencio, y le gustaría que ella pudiera hablar. A ella también le gustaría, pero ciertamente no sabría que decir, así que solo se digna a volver a mirarlo, mientras que un tierno beso se posa sobre su cabeza. ¡Definitivamente llamativo! Mueve un poco esas “orejas” que tiene en su cabeza, que forma de moño le dan a su cuerpo. Es raro, es como un deja vu esa sensación de labios sobre su cuerpo… ¿Será que así se siente cuando alguien esta por ser comido? Aunque sabe que se llama beso, pero mucha diferencia no encuentra. Chari no puede hacer que seguir viéndola curiosa, aunque sus ojos mucho no pueden expresar.

-¡Vaya que chico raro! Me habla mucho como si te fuera a contestar… ¡Pero no, yo no puedo hablar! ¿¡Acaso no te das cuenta que Nyu es lo único que puedo pronunciar….!? – Podría procesar su mente, en ese idioma que intenta enseñarle. Pero solo pasa, porque el no la oye, y la vida y todo a su alrededor continua normalmente, como todas las cosas que no tienen importancia.

Es entonces, cuando comienzan de vuelta uno de sus discursos. Discursos que parecen una eterna melodía para ella, pues Angra siempre esta hablando, como si no se cansara o su garganta no tuviera sed. Ya, a la costumbre, ella solo escucha algunas palabras, y no todo lo que le quiere decir. Puede captar bien, que quiere que aprenda a decir palabras y cosas así, algo que en definitiva, de momento no puede. Pero también habla de crecer. ¿Pueden entonces, lo muertos crecer? ¿Puede ella aun dar muestras de que alguna vez estuvo viva? Quizás eso explique su hambre, porque los recién nacidos siempre quieren comer, como lo es ella ciertamente. Aunque su deseo pasa mas por un pecado de gula, que otra cosa. ¿Alguna venganza escondida, por querer hacer pagar a ese mundo que la consumió? Bien, ella será un monstruo, y ciertamente la venganza, es un término demasiado abstracto y difícil de comprender para ella, en su actual condición. Además, los muertos jamás desean venganza, si es que vienen a hacer mal al mundo. Solo desean la felicidad, felicidad con la cual los vivos suelen estar bendecidos, y que sin embargo no aprovechan. Es entonces, que no hay culpa en robar la felicidad de esos desagradecidos, a pesar de que haya muerte de por medio. Y aun así, habiendo muerto, nada se desperdicia, porque los cuerpos son consumidos por la misma naturaleza, o… En su caso especial, por Chari que devora hasta los huesos. De ese modo, en un eterno ciclo, donde lo peor para ella ya ha pasado, y ahora le toca lo bueno.

Pero claro, todo eso es un vaivén de ideas para tratar de explicar lo que a Chari puede motivar. Y lo cierto que mucho más de lo que Angra hablo, poco ha escuchado, pues toda su atención estaba desviaba de nuevo hacia la carne que entre sus dedos le acercaba. Dulce carne de niño, fresca y hecha exclusivamente para ella. No hace falta aclarar que el bocado es tragado sin muchas contemplaciones, y su mirada no hace más que suplicar por otro trozo para intentar calmar, en vano, su hambre.

Aunque, de sus ultimas palabras, algo ha logrado rescatar. Amor…. ¿Amor es la caricia que le ha brindado después de guardar silencio? La duda queda y ella solo es capaz de decir…

-Nyu…- Como un pequeño, “No entiendo de que me hablas, pero me gusta que me alimentes”.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Dom Jul 29, 2012 4:36 pm

- Si, Chari. Nyu está bien para ti, Nyu es la prueba de que el silencio no puede detenerte nunca. Nyu es por ahora tu palabra, declaración de victoria, tu demanda y tu pesar. Tu expresión de amor, de odio, de confusión, rabia, dolor, tristeza, felicidad. No dejes de pensar que has renacido para bien, tu eres la perseverancia y la preservación, eres el decreto de que la vida no debe extinguirse e incluso después de la muerte resplandece con una curiosa brillantez que es tan opaca y viciosa, que puede cubrir a la Gran Estrella y negar todos los días al Amanecer. No debes disidir de esta creencia jamás, no debes abandonar este esplendor que te hace única. Representación del incontrolable impulso de querer consumir sin encontrar la saciedad, es señal de que tu crecimiento solo aguarda mucho regocijo y placer desde todas las maneras pensadas y que tú misma has de crear. Por medio del Amor, Chari, por medio de empezar nada mas con "Nyu" estas asegurando un futuro de puro sufrimiento ajeno y de felicidad a la vez. Todo por lo que has luchado se destruye y cambia, retorna a la nada y se perpetúa... Y de momento, comer es lo que debes hacer.

Otro bocado de una porción de vida te dimos, creyendo con todo nuestro ser, o nuestro estar, o nuestro pesar probablemente, de que con comer los restos de lo que una vez vivió será suficiente para enfuriar las llamas del infierno que es esta criatura. Chari... Según los entendidos en la diversidad, ni tú ni nosotros podemos aportar algo nuevo, como arrojar agua al mar, como dejar arena sobre el desierto. No sabemos si tan solo somos una burla, una consecuencia del mundo, el resultado de la ignorancia o un capricho. Una ganancia vacía o un mero obstáculo para quienes viven... Si somos quienes preparan el rito de la dama oscura llamada Maldad, y en el egoísmo de la misma, por mentalidad del Terrible y del Demente, te arrastramos a ti también en ese ciclo interminable donde ellos esperan y nosotros actuamos. Morimos y revivimos, nos manifestamos y nos extinguimos, no terminamos de existir al no tener ni siquiera un conocimiento de nuestro origen... Y sin embargo, por muy trascendental que podamos ser, no somos de importancia para los Amos del Caos. Por eso Chari, al menos queremos ser especiales para ti. Alguien que pueda recordarnos si fallamos, y alguien que pueda apoyarnos incluso si triunfamos y llevamos todo a la nada.

- La razón de quien es renacido desde la ocurrencia bizarra y malévola, es similar a la de su maestro. Puede ser que con cada pedazo de carne que te alimentas, tu maldad y locura deja de ser cada vez menos instintiva y se hace parecida al disfrute de la violencia y la masacre. El sabor de la sangre te hace desear mayor muerte con la intención de poder calmar tu hambre genocida, que poco le importa la vida y el pensamiento ajeno, el miedo y la esperanza, y solo busca devorar tanto el alma como el cuerpo, sin obviar ninguna parte del mismo. No se puede desperdiciar una vida después de haberla tomado, es lo que nos diferencia de los asesinos normales. Debemos mostrar aprecio, aunque no esté en mis posibilidades, pero en las tuyas apuesto que si. La carne suave de los tendones, la dureza de los músculos y la rigidez de los huesos hacen de cada cadáver un manjar para ti, pequeña. Es por eso que te amamos aun si solo puedes darnos gestos y una palabra.

¿Pero cómo se puede amar tanto a algo que tampoco aporta diferencia? Por la sencilla respuesta de que ella, a diferencia de la Legión de Todo el Mal del Mundo, si puede cambiar las cosas. ¿Es posible? Puede ser, Chari no ha nacido como una equivocación ni como una advertencia, sino como el resultado de oponerse a lo que no puede ser vencido. De resistir lo irresistible, y aunque haya tenido eso en cuenta, conociéndose a si misma y también a lo que enfrentaba, su espíritu brillo de tal manera que por un momento debió haber cegado incluso a los Dioses que te dieron vida por primera vez. El Loco debió haber sonreído cuando tu lloraste y tu padre seguramente, también hizo. Podemos imaginar que se tomo el tiempo para tejer tu cuerpo, para moldear tu figura y poner como relleno tu alma destrozada y corrupta, destruida por las mas espantosas caras de la muerte y la transformación, y antes de que pudieras ser recibida por el Señor de la Decadencia, recogió todos los pedazos y sin mucho cuidado, empujo con emoción al interior de tu ser de peluche.

- Chari... Regala a la noche otro de tus "Nyu". Muestra esa inocencia tan sanguinaria que posees, en la belleza de la ignorancia y de lo que es incontrolable. Puede que tu llamado traiga a nuestros seres una serendipia de la cual estaremos satisfechos. Yo te besare de nuevo, y seguiré acariciando tu cabeza de caramelo sin pensar en nada más que en nuestra propia falta de cordura, pues lo contrario no nos sirve en lo absoluto. Pensare como idiota que Nyu es tú intento de repetir la palabra "Amor" en medio del pozo de sangre, y creeré que puedes amar al matar y al ver morir. Con crueldad y ventaja, por violencia es que puedes demostrar tu afecto. Cree en que puedo entenderte sin saber lo que dices...

Depositaríamos otro beso sobre su cabeza al tiempo que le damos otro bocado mas, maniobra automática que hemos repetido desde que inició nuestra "Conversación".
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Mar Ago 07, 2012 3:18 am

Mil millones y un de palabras capaz han salido de los, en apariencia, joviales labios de quien ahora te alimenta. Mil millones y un palabras de las cuales seguramente, no ha logrado escuchar a consciencia ni siquiera cien. Y no es su culpa del todo, pues hay varias razones por las que simplemente no puede concentrarse en esa melodía pausada, pero llena de pasión que le da su “cuidador”. En parte seria definitivamente el hecho de que su atención se desvía directamente a lo que en su boca es depositado, y ella con éxtasis saborea en un segundo fugaz. Un segundo en donde su paladar pequeño, pero mortal, se ve humedecido con ese néctar de vida y que tan agridulce sabe. Un bocado que al masticar no es duro, pero tampoco blando, mintiendo el equilibrio perfecto de como debe de ser una buena comida. Lastima, sinceramente, que lo único malo que posee ese alimento que la “llena” en su presente, es que debe de ser devorado en ese mismo instante. Si bien no tendría drama alguno de comerlo aun con las horas pasadas, sencillamente no considera que sea propicio desperdiciar algo cuyo sabor disfruta con tal agrado. Aunque no puede tener realmente claro, porque su lengua no puede diferencias más que dos sabores: o la sangre fresca o el dulce. Si dejara que pasara mas tiempo, y sin terminar su comida, seria comer algo que sabe simplemente a nada, pero que al menos saciedad aporta.

La segunda cuestión, por la que no lograba terminar de prestar atención a su adorado Angra, era el hecho de que sus palabras…. Eran demasiadas, demasiadas por segundo, con demasiado significado y volaban veloz antes de que pudiera realmente procesarlas. Solo alguien realmente inteligente, y que pudiera pensar mas allá que la fría concepción asesina que es capaz de maquinar la pequeña de cuerpo esponjoso, seria capaz de seguirle la conversación. Se lamenta mientras come, aunque la pena no logra ser realmente reflejada en esas dos oscuras lagunas que como ojos posee. Aun así, hay algo que logra alegrar a su corazón, o a eso que logra darle emoción dentro de su pequeñísimo cuerpo. El que él pronuncie, “Nyu”, su “Nyu” es algo que hace que levante su cabeza y reaccione como si dijeran su nombre. Ella contesta, entre los recesos que el poeta habla y deposita otro tierno beso en su cabeza.

-¡Nyuuu~~~~!- Contestaría, mientras termina de tragar el ultimo pedazo de carne, y recibe esa tan incomprendida muestra de afecto. Y mientras permanece excitada por la emoción de que el “intentara” hablar su idioma, repitiendo su onomatopeya, con sus mangas enrolla las manos de quien la sostiene. Instantáneamente acerca a esas manos a su boca, y como un cachorro juguetón empieza a lamer sus dedos. Si bien no queda ya nada en ellos, el sabor a sangre le es simplemente irresistible, y el sabor a sangre sobre el cuerpo de Mainyu sabe de manera especial. Lamer residuos de sangre por donde esas marcas que parecen garabatos de niños están pintadas en sus manos, es algo que le agrada hacer. Ella sale y hasta casi parece querer tragarse los dedos de quien hace un rato le estaba sirviendo bocado a bocado. Sin embargo, mas allá de la desesperación casi juguetona que hay en sus movimientos, ella no lo lastima. Simplemente quiere juguetear con el, lamiéndolo y mordisqueándolo. Olvidando quizás por segundo los trozos de carne que aun le faltan comer, pero que sin duda tragara cuando se le muestre nuevamente uno. Mueve sus “orejas” casi feliz, porque en ese momento se siente animada, pero algo la logra sacar de su anímico estado…

Voltea su cabeza, casi tirandola hacia un lado y mirando hacia una dirección en el bosque, en donde mas allá de las hojas, no hay nada que observar. Solo el verde impenetrable de Tasmus y un viento que esta lleno de un aroma dulce, pero que sin embargo se oye como si estuviera triste…

-El sollozo de céfiro, me llena de intranquilidad. ¡Viento, viento! ¿Por qué transportas este pesar…? Es como si te pudiera entender… Aunque nada dices, es un nada que me pone a temblar…- Se logra plasmar en su mente que sin palabras ni idioma, se plantea esa duda que hace que su pequeña boquita se cierre de momento. Quizás es el mero instinto que se despierta, aunque no se puede saber de momento porque se vio activado. No presiente enemigos en potencia, no hay nada que a su insaciable hambre se le quiera enfrentar. Pero hay algo, algo la impulsa y la curiosidad se desata en su temple, que de un momento a otro se ve perturbado en la angustia, mientras su mirada se hace cristalina, como si estuviera por llorar.

-¡Nyu, nyu nyuuu!- Grita desesperada, mientras que sus mangas se ven revolucionadas hacia aquella dirección. Ella no es consciente ni por lo mas superfluo o profundo de sus pensamientos el porque quiere ir hacia ese lugar. No sabe porque su instinto se despierta de un modo tan arrebatado y con un capricho inexplicable, pero necesita ir hacia esa dirección que en apariencia, más que plantas no hallara. Algo la llama, o algo la guía hacia ese sendero que quizás solo esta marcado por la mirada de aquel que todo observa y sabe que sucederá. Antojo del destino el que hubieran llegado a ese lugar, y que mágicamente en ella se activada tal deseo. Podrían en esos momento, algunos dioses estar riéndose de gracia, o mordiéndose la lengua hasta cortarla por el desconcierto o la ira. A lo mejor simplemente ni siquiera toman en cuenta esa actitud, y el Permisivo es el único que contempla paciente lo que pronto ha de suceder. Mientras, el viento sigue paseándose entre copas de árboles, trayendo en el algo melancólico, pero que si uno llega a profundizar, es una escencia que huele a flores. Aunque no cualquier clase de flores, sino a esas flores que se llevan a los muertos…

Funerales y tumbas hubo muchas por los terrenos de Tasmus. Pero muertes que enluten a todas sus criaturas, que hasta ni los pájaros salen a cantar, y los retoños se nieguen a abrirse a pesar del cálido saludo del sol… No siempre.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Vie Ago 24, 2012 6:43 pm

¿Que será lo que la quietud de la tempestad esconde? ¿Es acaso Isháa una aliada que nos sonríe ahora? ¿Qué significa el canto del grillo a punto de ser aplastado? ¿Podrá ser su última voluntad, su súplica, sus insultos a la maldita vida o su advertencia definitiva? Un rezo a las luciérnagas que son cortadas por el invencible, una bienvenida a la desolación, un tributo al rey de reyes, o es nada más que un mero y pasajero destello de algo sin valor. Lo que quiero interpretar, es el misterio. Demasiado misterio hay en todos los mundos que se pueden llamar a sí mismos repletos de almas, y los que carecen de ello aun pueden conservar vestigios de un deseo de poseerlo, de mantener un secreto y resguardarlo con recelo, pues todo mundo tiene un motivo para continuar en el plano, incluso si ese motivo es "ninguno".

- Chari, piensa en lo que más quieras y anheles. Piensa en la persona que más te agrade. Piensa en que muerte quisieras que tuviera y que sueños debiera ese alguien alcanzar. No te detengas por lógica o posibilidades, los sueños son lo más espantoso y horrible que la mente puede darle a quienes tienen pensamiento. Supongo que es el mayor castigo de los habitantes de los mundos, el poder poseer una mente, ideas, que los llevan despacio a su grandeza y realización, a su verdadera evolución, y eventualmente a su completa aniquilación. Todo lo que es creado tiene una contraparte que lo ha de destruir, y aquello que nace para destruir también es destruido. Por eso atesora y a la vez deja ir, todo muere y renace, todo se origina y se acaba... Lo que nos queda es desearle lo mejor... O lo peor. Por eso recrea tu sueño... Y al generarlo, asegúrate de pensar en cómo terminarlo...

No hay mayor felicidad que destruir un sueño, solo si el mismo ha sido alimentado primero, solo si ha sido nutrido con buenos presagios y la mejor de las esperanzas. La felicidad debe ser pasajera para que la perdición sea eterna... Después de todo, lo que consideramos bueno no puede formar parte de lo absoluto, o de lo contrario, sería un hecho inevitable. La felicidad no debe ser privilegio sin término, o nadie se esforzaría en alcanzarla... Es mi deber el crear esa lucha, es mi placer contemplar como la disfrutan, y es mi obligación tener que destruirla de una forma u otra. Nuestra existencia se basa en lo que podría ser, no en lo que "es", de lo contrario no podríamos permitir que exista la felicidad cerca de nosotros... No podríamos permitir que Chari crezca y pueda decirnos sin temor alguno la palabra "Amor".

- Chari... El poder verte tan emocionada no puede llenar a la legión de júbilo, no sabemos ni conocemos semejante cosa. No podemos decir que estamos contentos con verdadera sinceridad, ni mucho menos expresar que estamos felices. Pero si puedo sonreír de satisfacción al saber que tú estas alegre, mi alivio está en saber que tú puedes sentir lo que nosotros somos incapaces de percibir, aunque curiosamente logramos comprender. Por eso estoy sonriendo Chari, porque "Nyu" según mi perspectiva quiere afirmar que estas alegre... Ah, alegría, es algo bueno para nosotros que puedas expresarla. Chari, has de enseñarme sobre ella, pues soy un completo ignorante que nada mas puede alimentarte y darte cobijo en mis brazos... Que ni siquiera pueden emitir calor.

Verla lamer mis dedos con tanto afán me confirma otra cosa más... Y es que no está concentrada en mi. No hay problema, no me importa en lo absoluto, pues de eso se trata mi presencia. Se puede saber que existo dado que el Mal no puede ser negado, pero el hecho de verme arruina un poco el realismo mágico impreso en todo credo. Se sabe que no se puede creer en un Dios, pero no creer en cosas como el Bien y el Mal es simplemente tonto. Son emociones salidas del alma, igual que las ambiciones, sin importar que tan infames o hermosas puedan ser. Me pregunto... ¿Que podrá pasearse por las ambiciones de Chari? Mas que la pecaminosa búsqueda de comida sin ningún tipo de respeto, sin conocer limite a la matanza, sin aburrirse de la carnicería y basarse en la demanda del cuerpo... En la demanda de un peluche rosa con el perfume de una obra de pastelería.

Pero algo te inquieta Chari... Tu vista se perdió en la nada, y tu calma se fue a dar un viaje a tierras lejanas, dejándote desesperada señalando a un sitio, repitiendo una y otra ver tu proclamo y tu declaración perenne... "Nyu". No dudamos en tomarte entre nuestros brazos y llevarte hasta allí, levantada como el juguete de un infante...

- ¿Que podrá ser Chari? ¿Sera la presa más suculenta que viene a tu olfato? ¿Sera la más hermosa de las creaciones? ¿Sera un cruel recuerdo o es nada mas un capricho que no puedes ignorar? Veamos pues, permíteme llevarte hasta ese lugar donde la naturaleza te llama, donde ese Silencioso Dios vigila todo y repudia a los de nuestra calaña. Vamos pues, que debes buscar lo que hay se encuentra y adueñarte de ello. Caminare contigo en brazos como hago ahora, trasladándote a obtener eso... Con la condición de que después que hayamos llegado, puedas darme el más tierno de tus "nyu" a cambio. Puede que con una muerte también llegue a ser complacido.


Última edición por Angra Mainyu el Miér Dic 19, 2012 12:35 pm, editado 1 vez
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Mar Sep 11, 2012 2:59 am

Ella no camina, no porque no pudiera hacerlo. Ella es capaz de hacerlo, y aunque ciertamente su coordinación motora de sus extremidades bípedas deja mucho que desear, sigue caminando. Podría ir a pavonearse ante el cojo que necesita de un bastón, y que aun si le hicieran burla por como camina, ella podría dejar atascada esas malas intencionadas palabras y llenas de malicia en la boca del creído. Chari podría flotar instantáneamente, como si fuera un colibrí que bate sus alas sin llegar a verse. Pero en principal si no decide caminar, es porque no se lo permiten. A lo mejor si no se viera tan dulce en esa apariencia de muñeca de trapo, si no hablara a base un único monosílabo y si no liberara ese aroma dulce que deleita a quien cerca la tuviera, a lo mejor…. Angra permitiría que esa pequeña criatura de innata inocencia rociada con instinto homicida, aprendiera a caminar el mundo. Como seguramente alguna que otra vez lo hizo, cuando era algo más que una muñeca de treinta centímetros. Como cuando era una de las hadas de ese bosque profundo, oscuro y de vida solitaria. Y no solo un hada mas, sino la mas rápida que la Gran Bestia pudo llegar a concebir en lo que iba de su eternidad de vida como dios impérenme. ¿Acaso el gran venado estaría dolido de su perdida como lo estaba, no tan lejos, la guardiana del Dios de pelaje dorado zorruno?

Ciertamente el duelo no es algo que se llegase a superar un día. El arrebato de algo irremplazable jamás se puede superar. Solo se aprende a convivir a vivir con el. Se aprende a tolerar con los días el pequeño pinchazo en el corazón de la ausencia.

De todos modos, no cabe hacer hincapié demasiado en esta tragedia no prevenida, pero si anunciada. ¿Cómo no darse cuenta del fatídico destino de aquellos quienes pretender volver al mundo a la absoluta felicidad? De esos niños que sonríen sin pensar en el mañana, dispuestos a creer con todas sus fuerzas que los cuentos son aplicables a la vida real, y el “vivieron felices para siempre” es una realidad tan segura como lo puede ser cualquier otra ley… Pobres ingenuos, como la Chari que ahora observa a su alrededor con bastante curiosidad, pero sin dejar de guiar a su adoradísimo Angra por el camino que su instinto le guía. Cuando se intenta ir por una curva que no se debe, ella chilla y extiende sus mangas hacia el tronco mas cercano aferrándose a el.

-¡No, por ahí no! ¡El camino es por aquí! Y hazme el favor de no preguntarme como, solo se que es así.- Podrían traducirse en sus pensamientos, mientras se calma cuando el espíritu caótico de juguetona mirada cambia su rumbo. Y es lo menos que puede hacer. Si el se ofrece ser sus piernas, las piernas han de ir donde la cabeza, o al menos la bola de pensamientos instintivos que posee Chari, le dicten. Aunque claro, no seria raro que las piernas no se guiaran por el buen pensamiento de aquellos cuerdo, cosa que ninguno de esos dos lo esta; sino más bien por el incomprensible e inevitable presentimiento del corazón, o lo más cercano que ambos pudieran tener, para mantenerse en marcha. La necesidad de ir a cierto lugar sigue siendo un poco incomprensible para aquel que camina, como para ella que es cargada. ¿Acaso no debería de haber borrado de sus memorias y toda su escencia cualquier miserable recuerdo que pudieran encausarla hacia lo que alguna vez fue su verdadera identidad? ¿O podría ser que el dolido y entristecido espíritu del viento, más allá de cualquier transformación, aun reconoce a su fallecida criatura predilecta de quien el destino doto de las alas más dulces y ligeras existentes? Quizás es el único quien de momento se atreve a hacer frente a el yugo tirando de los malditos dioses todopoderosos del otro lado, pues el viento, no sueña, no duerme, no muere, pero si ama y es capaz de destruir. Seria también quizás por eso que la brisa que mueve hojas en los árboles y pasto crecido en el suelo los que en parte guían al par que sin saber a donde van y para que, caminan sin problema.
Cuando llegaran finalmente a su destino, hay algo que instintivamente los hace parar. Pues claro, el paisaje no es igual al que unos metros antes dejaron atrás, ni el que pudieran ver un poco mas allá de aquel pequeño despejado lugar, pero aun así, oculto de la cara de cielo. Un círculo no muy extenso, pero tampoco tan cerrado. Un círculo conformado por árboles, cuyas copas se inclinan protectoras en lo alto, y solo dejan filtrar pequeños hilos de luz. El lugar a pesar de verse poco frecuentado, no es asaltado por el olvido que ensucia las cosas, y todo permanece como si fuera el hogar de una pequeña princesa del bosque. No obstante, a pesar de estar bien en presencia, se siente con tan solo mirarlo un visitante que ha hecho de aquel lecho su morada: la soledad.

Algún extraño ahora entonces la hace desesperarse en un instante. No quiere ser cargada más, y eso se nota en el convulsionado esfuerzo para liberarse de los brazos de su cuidador. Cuando finalmente se logra liberar de esa prisión de amor, el cuerpo de la pequeña cae al suelo lleno de ramas y pasto tierno, pero no le duele en lo absoluto. Tras tres vueltas en el piso, mueve sus orejas, e irgue su cabeza que observa alrededor suyo, desde esa perspectiva tan inigualable. Todo parece darle vuelta, y en el inusitado silencio que hay en el lugar, comienza a explorar. Primero camina por los bordes, ignorando casi a la fuerza la flor que tiñe al lugar con el único color que opaca al negro. Una flor gigante, que en los bordes de sus pétalos, se ve como la muerte los ha estado acariciando. Bordes marchitos, que van arrugándose y perdiendo la fragancia de ensueño que liberan. Es sin duda un aroma dulce, como los caramelos que solo la realeza se da el gusto de probar.

-Nyu…- Murmura, o chilla casi silenciosa mientras que en el pequeño recorrido que ha hecho, halla un tesoro entre las ramas y el pastizal. Quizás es porque es muy pequeño como para poder notarlo a simple vista, pero cuando uno camina a la misma altura que los pies de los demás, el esfuerzo simplemente se reduce a solo observación. Entre sus mangas, que arrastra, logra reflejar en sus oscuros ojos, y en la translúcida superficie, una especie de cristal. No sabe que es, pero por alguna razón simplemente tampoco desea comerlo. ¿Qué podría ser tal tesoro, que posee la misma tonalidad del valle esmeralda y los ojos de la Guardiana del templo del Gran Zorro? Seguramente nunca iba a saberlo, y tampoco tenia la necesidad de. Pero si es que algo ha aprendido a hacer la pequeña Chari es llevarle cosas a Mainyu, que como su dueño y protector, aprecia casi siempre los improvisados regalos que le hace. Como la pequeña abeja que lleva algo de néctar a su reina, la simbiosis por la cual ella permanece allí, se ve de manera inconsciente recompensada con esos objetos. Aunque quizás tanta formalidad es solo para que la pequeña siga ignorando sobre lo que la flor hubo alguna vez.

Fue esa flor en la que una vez la centinela nació, y donde dormida y también murió. Y no seria raro que el muerto, aunque no recuerde nada, no quiera conocer su tumba. Más raro aun, es el hecho de que haya logrado llegar hasta ese lugar sin quererlo. ¿Es la aflicción de sus últimos momentos de vida lo que la ha atraído, y ahora no quiera saber nada?

Si, ella se arrepintió. Ahora intenta ignorar su error.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Vie Dic 28, 2012 2:52 pm

- El cielo se ha vuelto de otra tonalidad, ya no es negro aunque sea de noche, sino que tiene un matiz verdoso y brillante, casi insultante con múltiples aves brillantes que se han quedado muertas mientras arden. Son simples puntos blancos y permanecen junto a los cadáveres celestes que vagan sin rumbo definido, parecido a los recuerdos olvidados o a los locos que no son controlados, como deben ser las cosas que son reales y también las no reales. En un intento de colorear los límites de Tzión, queriendo burlarse de quienes están bajo ellas, condenándolos a nunca poder ser tan grandes o llegar tan lejos, sin saber que son fáciles de olvidar a causa de lo apartadas que están.

Chari es más grande que un punto, mas grande que ciertos animales, pero puede que no mas grande que la mayoría de las criaturas. Es pequeña, lo cual simboliza lo valiosa que es para nosotros, sin ser relevante que a muchos les pueda resultar molesta o temible. Tal como podemos verla por lo que realmente es y apreciarla por lo mismo, somos quienes de verdad podemos amarla sin sentir amor o conocer lo que de verdad significa eso. La nieve es blanca aunque el agua sea transparente, los mares azules son aunque su compuesto sea cristalino, y todo es a causa de colores que no le pertenecen. Es por eso que la favorecemos y queremos cerca de nosotros, pues si no podemos ser o sentir por completo, sabemos que Chari puede conocer esas sensaciones. Chari es más grande que nosotros.

Así fuimos guiados por la desesperada búsqueda de la carnicera, sin un rumbo que conozcamos personal, pero para ella es tan importante como para aferrarse a un árbol y evitar que deambulemos errados. Por su parte, parece más segura que nunca, tan convencida de que su camino la lleva al suculento aperitivo que será su premio... O puede que algo más este en su olfato, o que ni siquiera se trate de su sentido primario y sea algo más significativo, que solo ella pueda conocer, aunque aun sea incapaz de explicar con pronunciaciones distintas a "Nyu". No hay que decir que hubo sorpresa, pero puede que algo de decepción. Ella encontró el residuo de su vida pasada... Atraída a esa forma tan simple que desprende un aura invaluable.

Poco podemos hacer como consuelo, pero antes de que su tortura continuara, la tomamos en brazos una vez más, luego de escuchar su lastimera palabra... Primera vez, nos pareció que ella esta triste. Pero somos pura maldad, no piedad, ni consuelo. Chari no escapa de ello, siendo diferente el modo en que podamos ser crueles, pero a su vez compasivos. La flor oculta en la maleza es vista por nosotros, y no sabiendo como pueda reaccionar nuestra amada, tomamos esa delicada planta y la arrancamos sin mucho esfuerzo, pretendiendo tomar ese recuerdo como un obsequio.

- Pequeña, recuerda que tu objetivo es crecer como eres, no como fuiste. Este féretro nos lo llevaremos como prueba de ello. Aunque su imagen sea dolorosa, podrás devorar esto en señal de que has superado a tu anterior vida, y que con este nuevo aspecto bizarro y adorable, demuestres que eres mejor que nunca. Eres la versión más poderosa de ti misma, que ni en muchos siglos tu pasado hubiese logrado alcanzarte. Si eres consciente de ello entonces consume esta flor, de lo contrario la mantendré cerca de nosotros... Llevando tu vida, y tu doble muerte. Espero comprendas que es tu bien... Espero sepas que no tengo opción... Y por falso que pueda sonar, siento que con esto te ayudo a enfrentar la realidad, de ese modo seas capaz de pintar con sangre tu nuevo mundo.

Casi como una excusa, volvimos a besarla con suavidad, dando posiblemente ánimos, dando posiblemente aun mas drama, seguramente sin efecto alguno pues ella interpretará a su modo las cosas, imaginando que esto es más una tortura que una prueba, o seré yo quien divaga creyendo que es una maldad, cuando en realidad lo único que hay en ella es indiferencia. ¿Qué me dicen tus ojos, pequeña? ¿Qué me dicen tus gestos inexpresivos? ¿Qué puedes querer decir con tus chillidos y tu agitación? Quiero ver... Quiero ver que pasa por tu vacía mente, quiero ver que te impulsa a hacer tu locura. ¿Serás capaz de abandonar tu pasado, o te aferras aun a un lugar que deberías dejar atrás?

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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Dom Dic 30, 2012 12:16 pm

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que toda la tragedia ocurrió? El tiempo se vuelve completamente irrelevante al olvido, porque, por más que la hayan amado, ahí yace toda la evidencia. Todos se han olvidado de Brisa. No hay rosas sobre su tumba, ni siquiera una pequeña memoria de su existencia, más los que ella misma supo dejar cuando aun volaba y reía. Sin lugar a dudar si Chari tuviera consciencia, si tuviera memoria de lo que fue antes, y lo que es ahora, no solo sentiría tristeza, sino también decepción. Porque ha sabido inmolar su propio cuerpo y su mismísima alma, costándole el descanso eterno solo para hacer lo que por deber le implicaba. Salvar a los débiles, salvar incluso a una criatura que no regia bajo su jurisdicción de justicia. Si es que justicia se le puede llamar a lo que ella hacia. Espantar a los monstruos, guiar al perdido, dar una amable y amorosa sonrisa al que parecía desdichado, amar a todos sin distinción alguna. Y solo el mundo le ha devuelto una desolada tumba, aunque no existan huesos de su anterior cuerpo. No sabe siendo un monstruo, ni tampoco lo sabia siendo una sílfide, que pasaba con sus carnes cuando morían de manera natural. A lo mejor fue devorada por alguna alimaña que merodeo por ahí, o se hizo una con el viento; siendo prácticamente la malcriada de este elemento al hacerla la criatura más rápida que pudo volar por Tasmus.

-Nyuuuu- Pronuncia al ser levantada, dejando caer el pequeño cristal que ha encontrado. Su vista queda perdida en el cristal, que al parecer ha sido ignorado, porque no entiende porque se lo han rechazado. Su desazón es casi instintiva, como la madre que lleva comida a sus crías recién nacidas y estas se niegan a comer. Aunque quizás el papel de “cría” le valla mucho mejor a ella, que es pequeña, y siempre es agasajada por parte de Angra con cortes de dudosa procedencia, pero que siempre huelen a un heres joven. Es cargada como si fuera un bebe, que ni siquiera puede mantener erguida su cabeza, pero irónico es que esa criatura, de menos de 30 centímetros, en pocos días ha hecho rodar más cabezas que muchos asesinos que han vivido decenas de años.

Mueve sus grandes orejas, mientras nota sin dar mucha importancia como el cuerpo moreno de Angra se agacha hacia la maleza, y arranca algo de esta. Una rosa, que como toda rosa, debe morir en manos de alguien, deshojada por un enamorado o entregada como símbolo de amor. Y que irónicamente, como el amor, terminara marchitándose dejando de ser algo tan hermoso como en sus raíces fue.

-¿Qué me dices, que hablas y hablas y no te puedo entender? Es decir, me das esto, y supongo que me das de comer, y también ese amor que tanto mencionas. Porque no lo tienes, me lo das a mí. ¿Soy yo el amor entonces? ¿Yo recolecto tu amor tan prohibido? ¿Debería de recolectar todo el amor del mundo? ¿Puedo comer el amor? ¿Todo lo que puedo comer es amor? ¿Es entonces todo amor?- Revoluciona su cabeza en preguntas que no puede responder, y que Mainyu tampoco podrá contestar mientras no las oiga. Sus ojos miran a la rosa, reflejándola en sus orbes oscuras y sin brillo. La rosa pareciera ser algo mucho mas importante que una simple rosa, como otras cinco mil millones que pudo haber observado cuando su nombre era Brisa. La rosa que sostiene el mal encarnado, significa algo muchísimo mas importante para lo que es esa criatura inconsciente. No piensa realmente todo el significado oculto que esconde tal pequeña planta, pero, es como la sangre con la que se firma el contrato para vender el alma al diablo. ¿La toma, la dejas o simplemente la miraras con terror?

-Nyu….- Dice de nuevo, mientras acerca su cabeza hacia la rosa. Esta es roja, como la sangre que tiñe el suelo en cada guerra, pero el aroma que libera es muchísimo mas dulce que el de la carne putrefacta de los caídos en batalla. Chari mueve sus orejas, de manera inconsciente a la vez que abre esa pequeña boca, con la que fácilmente podría tragarse al mundo entero dos veces. Y sin pensarlo dos veces, con ayuda de sus mangas mete desesperadamente la rosa dentro de sus mejillas, dejando que unos ahogados pétalos intenten escapar por la comisura de sus labios. Pero no hay nada que los salve, pues las mangas los siguen empujando hacia dentro, hacia su fin. Aunque irónicamente, eso solo seria el principio del fin del todo. Acaba de devorar su luto… ¿Ahora va por la felicidad…?

Pero antes de poder tragar, algo llama su atención sobremanera. Como los perros de caza que irguen sus orejas al mas mínimo ruido, ella para con cautela esos moños de grandes dimensiones. Los mueve un poco, intentando saber de donde proviene tal sonido. Terminando de tragar rápidamente los pétalos, su pequeña boca se deforma hacia abajo, y todo su esponjoso ser empieza a vibrar, mientras gruñe de manera tierna. Aunque no esta alegre, sino en un estado defensivo. Al parecer la caza se ha acercado hacia donde ellos están.

Un “algo” se acerca.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Fatus el Lun Dic 31, 2012 5:53 am

Crueltauro:
-Nombre: Crueltauro [Sabueso de Tamsus - Cabeza dorada ]
-Tipo: Bestia
-Nivel: 1
-Elemento: Tierra
-Particularidad: Piel dura [La particularidad de poseer una piel tan dura que es difícil de cortar y más de atravesar]
-Ataque físico: Garras, dientes y cabezazos
-Ataque proyectil: Ninguno
-Talento mágico o psicológico: Rastreador de almas [Capacidad de rastrear a las personas por su alma]
-Dieta: Carnívoro
-Hábitat: Cálido y Templado
-Terreno: Bosques - Llanura - Montaña
-Organización: Jaurías y muy pocas veces en solitario
-Ciclo activo: Diurno.
-Valor: 16 Piedras
-Amo: Tagirion

"Una gigantesca figura de color avellana, de un pelaje fruncido y sucio, pegado a una carne tensada y siempre abundante, fibrosa como las de un león. ¿Cual era su altura? A cuatro patas este monstruo llegaba al metro sesenta y un poco más variaba en cada uno. Como bipode llega incluso a los tres metros de altura, aunque por generalmente no necesitan de tanto recurso ya que no hay criatura que fuera más grande que este ser, por lo cual no le cuesta nada aplastar si se abalanza contra alguien. Sus garras negras desgarraban las cortezas y la carne de una forma monstruosa su hocico siempre fruncido revelaba una dentadura feroz, haciendo principal fuerza en sus colmillos, un rostro remarcado en odio y unos ojos de color completamente negros reflejaban como en un espejo el alma a cazar y lo que le daba su verdadero nombre, una orejas paradas que eran duras, extrañamente duras como cuernos y filosas como espadas.Eso, ese terrible ser era un Crueltauro, un sabueso de Tamsus"

La muerte de la anterior centinela del bosque trajo una revuelta enorme entre los robles de Tamsus. No lo parecía pero los viajes comenzaron a ser menos frecuente, y es que el rumor se hizo escuchar muy fuerte, sin aquella hermosa sonrisa que proteja a los trotamundos que buscan conectarse con el mundo, o incluso los propios habitantes que necesitaban visitar quizás a alguna persona en especial se habían visto un tanto perjudicados con el creciente número de Sabuesos de Tamsus que estaban merodeando la zona, y era crítico, ya que solo se puede recurrir a los mismos trasportes a caballo para que las personas del Valle Esmeralda no mueran de hambre, solo la potencia y la velocidad de estos animales puede competir contra la violencia que imponen las criaturas alocadas que parecen matar solo por el hecho de poder hacerlo, la anterior centinela supo mantener a estos seres sobre las montañas, ya que su poderoso veneno y su velocidad extraordinaria hacían de ella este trabajo una labor casi pasajera. Ahora nada quedó de ella, o si en realidad, pero no es algo que a los mortales les concierna, solo se sabe que por el momento su puesto está vacío, ya que la Gran Bestia hasta el día de hoy no respondió a las necesidades de dos pueblos que no salen a cazar, que no lastiman a los árboles de forma abusiva y tratan como a sus propios Dioses a la Consciencia del mundo. La región, por lo menos esta zona, se encuentra parcialmente paralizada, ya que no hay guardias que hagan grupo de cazas ni héroes con ideas...Es como si todo estuviera echado a la suerte.

Una de las zonas que estas criaturas jamás pudieron pisar con anterioridad era donde la inocente Brisa dormía, allí donde menos que restos quedaron de su tumba. Su cuerpo había desaparecido claramente, como cualquier tipo de memoria canalizada a través de sus cosas favoritas ¿Pero que no podía amar esa hermosa criatura? Era la alegría de Tamsus, todos los que tuvieron la suerte de conocerla eran muy felices a su lado, ya que anécdotas y hermosas aventuras podían contarse en tanto júbilo...Por lo menos allí en el templo del Gran Zorro del Valle esmeralda se la recuerda así, siempre habrá que en la soledad la llore, porque fue su hija, y porque no hace mucho ambas encontraron la felicidad ¿No es cruel el destino? Demasiado como para que aquella que debería dormir en paz ahora se haya convertido en una sombra enferma de lo que fue, y para peor, ya no es Tamamo ni la Gran Bestia la que la acompañan sino que es el Angra Mainyu, todo el mal de este sucio mundo. Ambos parecen estar destinados a devorarse al mundo, ya que incluso en solitario son seres inmortales que profesan la muerte y la locura...Aunque en ese momento, y viendo que la antigua Centinela del bosque lo sintió, había otro lenguaje que intenta sobreponerse al desastroso mensaje que ellos esparcen en la existencia, los rugidos de Tagirion muchas veces colisionan con las incoherencias de Golajab, y este es un vivo ejemplo de esto.

Los sabuesos desde algunos metros antes de sus pasos terminantes percibieron la negrura de sus esencia, cuando el hombre marcado dejó que la pequeña se devorara su último rastro de sanidad. Rabiosos irían a la carga y llegarían a ser visualizados de entre lo más profundo de los árboles esmeralda, donde la luz se filtra para dar a conocer sus ciegas fauces rabiosas y su odio que arranca la tierra sin piedad en medio de su carrera, tan solo siendo sus fuertes pisadas y aquellos bramidos feroces los que indiquen su presencia, y claro, la falta de piedad que tenían estos de bajar su cabeza para cornear a sus enemigos desde el respectivo ángulo donde la tumba de Brisa había quedado.
De estas criaturas por el momento eran dos, perfectas en posición paralela para que a los cuatro metros de distancia dieran un salto contra ellos para hacer más feroz la cornada, un ataque perforador con la velocidad y la distinguida fuerza que poseen aquellos que son malditos. La dirección de donde provenían es indiferente, hasta el más estúpido se hubiese dado cuenta que estaban allí, saliente del camino original, nadie podría no mirarlos a la cara, solo aquellos que son no videntes. Obviamente a quién marcarían era al objetivo más "grande" el Mal vestido de hombre, contra el iban a descargar absolutamente toda su furia, aquella doble cornada tenía el nombre de él. E independientemente que parte de su cuerpo toquen, alzarían su cabeza para arrojarlo como muñeco de trapo que puede llegar a ser su bizarra compañera, que es cierto resulta más sabrosa, pero que por alguna razón no fue atacada primero, quizás porque él la tenía en su propiedad.

Dos hermosos ejemplares de un metro setenta y cuatro cada uno, con sus músculos tensos y fibrosos. Protegidos por una piel que no parece de este mundo, aturdidos por una constante voz que les obliga a matar lo primero que encuentren, hijos débiles de Tagirion, pero temibles por los Heres más simples...Y muchas veces verdugos de criaturas que mucho más allá de su condición los desmerecen, terminando como carne fresca entre sus dientes corroídos por la enfermedad que todo ser sucio posee.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Miér Ene 02, 2013 10:10 am

- Chari... De tener aun más tiempo para las banalidades y los dejos de locura, te dejaría comer todas las flores visibles del mundo. Devorar tanto los pétalos delicados, como las espinas que protegen su tallo. De eso se trata crecer en el caos, de eso se trata alimentarse para la locura. Desde la suavidad y dulzura de lo más llamativo, hasta lo más amargo y doloroso que son las consecuencias de ello. Ganamos, perdemos... Volvemos a ganar, y mientras lo hacemos, perdemos un poco. De eso se trata la lógica que aprendí al nacer, y lamentablemente no hay nada más que pude aprender. ¿Ves porque somos tan diferentes? Mientras aun tu creces para perfeccionarte, yo solo crezco para cumplir mi deber. Tanto aquí como en otro tiempo, siempre seré ignorante, y no podre ni defenderme como es debido, ni dañar como tanto quiero.

- Es por eso que debes comer... Comerte las penas y las alegrías de las personas, devorar hasta lo último de su ser tanto en carne como en espíritu. Consume lo vivo, consume lo muerto. Engulle lo bueno, y sobre todo lo malo. En lo malo esta lo inolvidable, dado que se puede disfrutar de lo conveniente... Y tarde o temprano olvidarlo con facilidad... Pero lo dañino siempre se queda en el alma. La maldad siempre habita e impide enterrar recuerdos, dificulta perdonar... Tanto que se hace mucho más real que cualquier otro concepto. Tan real... Que en este momento te sostiene en brazos, Chari. Somos reales para nosotros mismos, y para quienes puedan vernos, de eso no cabe duda... Pero siendo "sinceros", soy solo parte de la imaginación del Terrible. Es evidente que toda acción ya fue pensada por él, por tanto nuestro deseo de ser un Dios es también parte de su idea. Solo queremos ver que tan enfermizo es, o posiblemente el quiere saber qué tan retorcido puede ser, que ha creado su propio enemigo para poder vencerlo sin esfuerzo alguno. En el momento que él deje de imaginar mi existencia, La Locura de Golajab no se podrá contener en nosotros, y el odio del Oscuro se disipará para ir a parar en otro sitio.


Hablando del Oscuro... Se puede sentir mucho su influencia en los alrededores. Casi pareciera que se ha apoderado de Tamsus y de regiones cercanas con la intención de ser proclamado como el nuevo mandatario, o simplemente quiere mantener el miedo y la sensación de impotencia. Bueno, pocos somos los que entendemos cómo funciona su poder, y que tanto daño puede causar. No hablamos nada más de sus bestias y huestes, ni mucho menos de la brutalidad de las mismas... Nos referimos al daño que de verdad nos alimenta. Incluso si en este momento se presiente la atroz embestida de dos de sus pequeños, se puede agradecer también su atención. Si bien se que carecemos de tanta fuerza como para hacerle frente a las filosas protuberancias de los Crueltauro, confiamos en que somos lo bastante ágiles para burlar su carrera demencial.

Lo primero, ha sido arrojar a Chari hacia arriba, manteniéndola lo bastante lejos de las armas fatales de los monstruos. Lo segundo, competir fútilmente, o pretender hacerlo, contra las bestias en un desplazamiento casi inmediato de la habilidad sombría. Para pelear contra bestias, es lo más apropiado adoptar la forma de una. Las sombras se moldean a nuestro alrededor. Nuestra carne deja de ser solida. Nuestro cuerpo parece ahora un animal difuso que se mezcla con la oscuridad natural del bosque... Y lo que hacemos, es simple: Correr. Correr mientras la estampida nos sigue, a unos cuantos metros de donde estábamos, aprovechando un árbol lo suficientemente bien posicionado para saltar hacia él, e impulsarnos en su tronco, logrando pasar sobre los macabros asaltantes y volver con velocidad a donde dejamos a nuestra protegida.

Ciertamente me aleje un tanto de lo que debemos proteger, sin embargo es mucho mejor de ese modo. Correr sosteniendo a Chari hubiese lastimado su esponjosa figura. Supongo que ya podremos pelear como se debe, sin tener en cuenta que primero necesitábamos escapar. Subiendo sin demora a un árbol, tomamos a Chari con nuestras fauces, siendo gentiles y sin causar mayor complicación que una posible cosquilla, si es que el cuerpo felpudo de ella puede sentir tal cosa. En lo individual, no podemos hacer mucho si se trata de dos Sabuesos de Tamsus... Pero nuestra compañera sí que puede, y me encargaré de que luego de esto, devore hasta el último pedazo de carne de esos monstruos.


- Mira Chari... Míralos bien. Son el resultado del Odio, tanto que puedo casi empatizar con ellos. Lo odian todo, lo destruyen todo... Son como una parte del Angra Mainyu, por tanto no hay posibilidad de que pierdas. Mientras que te mantenemos alejada de sus cuernos y embestidas, será tu deber acabar con ellos sin piedad. Son comida al final, y no debes dejar ni una sobra para nadie más. Viven para matar, o morir, por tanto si no nos asesinan, entonces serán ellos los asesinados. Cuando nos acerquemos, deberás atacarles con lo que puedas, entre nuestros esfuerzos solo habrá evasión, tú deberás completar la ejecución.

Claro está, nuestra voz era proyectada desde nuestra presencia. Nuestra boca se abrió, dejando que la criatura de Golajab se aferrara sobre nosotros, siendo nosotros los portadores de nuestra victoria con ella alrededor de nuestra cabeza. Hay que decir que estamos en parte satisfechos en haber sido notados, de lo contrario me desilusionaría siendo yo la cadena del mal, o la cadena que aferra a Chari con este mundo. En parte es un alivio que sean estas cosas lo que hayan acudido, y no el Permisivo como acostumbra a hacer, para impedir que sigamos avanzando. ¿Habrá rendido a este lugar, y la esperanza se agotó? Antes de respondernos eso, proseguimos a bajar del árbol, para seguir tentando a las criaturas del odio. Digamos que ahora esto es lo interesante, y estando prevenidos, podemos evitar sin mucho esfuerzo las embestidas que gritan "Matar".
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Vie Ene 04, 2013 2:02 pm

No puede decir con certeza que la rosa que ha devorado ha sido la cosa más deliciosa que de momento ha comido. Si, no es que tuviera en su lengua las papilas gustativas lo suficientemente desarrolladas como para poder distinguir mixturas y esencias y sabores que hacen a los manjares propiamente. De hecho, no es errado decir que ni siquiera tiene lo que todos los cuerpos tienen al final de su nacimiento o crecimiento. Como bien no puede distinguir más de dos sabores que son el de la sangre y los dulces, es incapaz de disfrutar lo salado mas allá del hierro, o lo amargo que puede resultar ser el beber un veneno desde su misma botella. Chari simplemente no es más que el prototipo no terminado de un monstruo que el señor de las pesadillas armo ideado en el amor. Ínfimos son los segundos en los que ha invertido en moldear el cuerpo de esponja que tiene la pequeña muñeca de menos de treinta centímetros, y es casi obvio que por eso mismo tampoco le ha dado un cerebro. No tiene sesos tal cual como la mayoría de los seres poseen, y en su cabeza solo existe una nebulosa oscura pero con colores que tienen una única premisa: comer y sobrevivir. Y por eso solo sabrá hacer dos cosas para las cuales si han tenido demasiado maña para calzar en tan pequeño y inconsistente cuerpo. Chari tiene los suficientes medios para poder cazar casi cualquier cosa que en su camino se interponga. No es que su cuerpo sea como el de una bestia tal cual lo es un crueltauro, pero en sus mangas tiene la fuerza de más de dos de estos animales. Casi podría comparársele con una pequeña mariposa que revolotea a la brisa pero con un batir de sus alas es capaz de causar un tornado. Y si no son sus suaves extremidades las que le ayuden a dar muerte a su muy buscado alimento, y debe de retirarse para no ser estallada en millones de pedazos de aire, siempre puede huir fundiéndose con el suelo. Una muñeca que se convierte en un dibujo, y un dibujo que puede convertirse en una muñeca. Una muñeca que es capaz de matarte.

Sus gruñidos fueron opacados por un momento por un momento divertido, aunque no entendía a la diversión como tal. Tras la aparición de dos bestias de Targirion, Angra solo decidió actuar para salvarse de la emboscada inicial. Muy mal hecho. Si algo que quizás no era consciente, pero que su instinto le remarcaba siempre era el esperar el inicio de las hostilidades, a menos que la cena estuviera servida. Y aunque en la pequeña Chari no quedaba de momento la capacidad de esquivar ese golpe por estar en brazos de su protector, este asertivamente hizo lo mejor. La arrojo hacia los cielos, con cuidado de que no la golpeara ninguna rama de por medio. Chari abrió sus ojos, mientras intentaba ver que sucedía bajo sus pies, pero su gran cabeza le impedía maniobrar bien en esa altura que ella no busco llegar. Aunque antes de que empezara a caer o siquiera a flotar para mantenerse allí donde estaba, una sombra la tomo por su boca. No temía, puesto que ninguna sombra en ese instante seria capaz de engullirla, y porque sabía que quien la había tomado de nuevo era su compañero Angra Mainyu es una forma casi feerica. Ella también podía volverse casi como el, aunque a diferencia de el maligno, ella casi se volvía transparente, una línea de punto capaz de moverse. Fue en ese instante cuando la escencia del mal le hablo, sin entender del todo las palabras que dijo. Pero simplemente algo estaba claro y que quienes los habían atacado, debían ser atendidos del mismo modo. Abriendo sus fauces, permitiendo a Chari agarrarse de el como normalmente lo haría. Aunque no estaba dentro de sus planes el permanecer de momento fuera de su alcance. Mainyu era consciente del manjar que resultaría para la pequeña rosada el devorar los cadáveres de estos sabuesos.

-¡Nyuuuuu!- Grita, cuando de nuevo estan notando que ahora bajan hacia su enemigo. Chari sentia la emocion de la caza, sabiendo que de momento no hacia nada. Angra se acercaba tentando a las bestias, y sabia que podia hacerlo. La agilidad para escapar era uno de sus grandes talentos, pero no era lo que ella deseaba ahora. Quería conseguir su comida, y olfateaba mucha sangre corriendo bajo el dorado pelaje de los cuadrúpedos. Ni bien Angra se acerco, Chari sin pensarlo dos veces se tiro de cabeza al suelo. Cayo estrepitosa en el tierra cubierto de hierba, y aunque el pasto la amortiguo, fue su mismo cuerpo el que evito que sintiera dolor. Ni bien tocaba el piso, poco a poco se iba haciendo uno con el, fundiéndose en el mismo. Pronto no seria nada mas que unos trazos dibujados con tiza que se movían muy rápido por el terreno, y que muy difícilmente podría ser captada por la vista por el mismo pasto que crecía allí. Y si bien su cuerpo era absolutamente nada que pudiera interesar a estas bestias que buscaban comer o matar, el mismo odio enceguecido los tiraria contra ella. Chari, mas allá de intentar esquivarlos, o de provocarlos como lo hacia su compañero, opto por algo mucho mas audaz.

Metiéndose por debajo de los sabuesos, con la seguridad de que por más que golpeara y pisoteara y cornearan el suelo no podrían lastimarla, fue buscando la posición correcta. Su pequeño tamaño le daba gran versatilidad a la hora de moverse, y el gran tamaño de ambas bestias seguro le seria un punto en su contra. Intentar entre ambas cazar algo tan pequeño e intocable como Chari, seguramente los haría enredarse entre ellos mismos. Aprovechando el caos y el hecho de que en ese instante estaba bajo las patas de una de las bestias, con velocidad saco una manga de su lienzo de protección, y mágicamente esta se tiño de un azul bastante profundo. Quizás fue una caricia, o simplemente un parchazo que le dio sobre su vientre que impregno la zona de un fuego azul. Usaría también el momento de sorpresa y desesperación para seguir acosándolo bajo su gran figura. Lo seguiría desde abajo, donde no puede ver y sus ojos se lo impiden, para estar tras el camino de sus patas y seguir golpeándolo, siempre segura desde su posición.

Seria cuestión de tiempo que el fuego azul dejara la zona completamente helada, cortando su circulación, paralizándola. Movería sus patas como una cucaracha al morir, pues seria la desesperación que su diafragma no responde a su cuerpo. Moriría ahogado por su propio cuerpo.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Fatus el Lun Ene 14, 2013 2:37 am

Muchos habrán creído que la locura de los sabuesos de Tamsus, o mejor dicho los Crueltauro, es lo único que los mueve. ¿Pero qué es la locura en realidad para una criatura hecha para perjudicar al mundo? Algo así de maligno no debe morir fácilmente, tampoco puede ser tomado por estúpido, porque si es cierto que estén rabiosos y ciegos, pero no son criaturas que nacieron en este mundo, son seres que pertenecen a una retorcida imaginación, y una gran cantidad de cruentos planes. Están diseñados para matar o intentar dañar a los más débiles entre los fuertes ¿Son el caso del Angra Mainyu y la infame criatura con gran boca y forma de muñeca decadente?
Son seres inteligentes, hay más de una mente allí que elabora sus estrategias de batalla, y parece destinada su estrategia a rendir todos sus frutos, saliendo tal cual uno podría imaginar, pero una complejidad tan calculada tiene una ruptura, la falla en el calculo específico.

Estas feroces criaturas por un momento estuvieron a punto de chocarse contra el árbol que el mal de todo el mundo escaló con precisión, les sería imposible tomarlo por la fuerza, mucho menos perseguirlo. Era perseguir en todo momento a dos presas. Es por eso que detuvieron su marcha rabiosa y utilizaron por primera ves su cerebro para dividirse, para proyectar individualmente el alma retorcida de esas dos criaturas, y tomar una cada una como sacrificio a la eterna matanza de Tamsus. Ambas caóticas pero una más familiar que la otra, no sabiéndose cual de las dos, son dos seres individuales hechos de carne y que por un momento creyeron poder engañarlos. Ahí fue cuando el primero de ellos quedó impregnado con la visión del ser oscuro y amorfo que había tomado una silueta bestial, lo interceptaría, su rapidez es grandiosa pero aquello es igual que observar un pequeño punto colorido y lento en medio de un torbellino trasparente. Interceptarlo...Eso es lo que intentaría uno de ellos, que bajo su cabeza e hizo explotar la tierra bajo las patas traseras para salir disparado con un impulso feroz contra las huellas de la criatura que descendería del árbol, cuando se atreva a tocar el suelo ahí estará el Crueltauro, hijo rabios ode Tagirion, lo esperara con aquellos extraños cuernos que son sus orejas y con una cornada que fácilmente puede atravesar el abdomen de un Heres con una protección promedio, él que está desnudo, solo con su negra y extraña carne..¿Que pretende hacer contra la imposición de sus instintos? El crueltauro esperaba un ataque de su parte, deseaba que se atreviera a luchar uno a uno.

Pero había algo inusual en esa cacería, el otro Crueltauro retrocedió al accionar ajeno, agazapado en sus patas y con su vista ciega a un punto muerto que parecería ser el mismo vacío. No se lanzó contra el Angra, no persiguió a la hija de Tagirion, solo se mantuvo atento gruñendo, con aparentemente la incapacidad de hacer algo más para destrozarlos vivos. Su instintos le obligaba a no avanzar...No ataques, no ataques bajo ningún punto de vista, es más coherente comerte a tu hermano que a estos enemigos en estos momento. ¿Pero a que viene esa inteligencia? La visión de aquellas esencias son inusuales, las necesitaban separadas para poder sacrificarlas...Ambas están unidas por cadenas que los hacen dependientes.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Sáb Feb 09, 2013 5:02 pm

Acorralado es una palabra que describe bien a la legión en este instante, sabiendo que un paso al frente nos costara una herida, y un paso atrás hará a la bestia retroceder hasta Chari. Es el problema de tener tantos pensamientos, nada puede aportar una idea descabellada al lado de una coherente, ni una estrategia sabia contra la carga salvaje. Es como pedir a una estrella que no devore la oscuridad, sino anhelar que puedan verse mas estrellas mientras la radiante blancura de la Estrella Mañanera está en su punto más alto. Quiere decir que algo hemos pensado, o solo nos encaprichamos en vano. Lo primero que viene a mi mente es violencia desenfrenada, locura y maldad juntas... Pero por tanto, se puede rechazar y arrojar a la nada esa intención, y optar por lo que le sucede a tales maniobras.

Herir sin piedad, de manera insana, y con la malicia requerida para saber que puede lastimar en vez de matar, solo por el vicio de prolongar el sufrimiento, incluso si esas criaturas son manipuladas por alguien que empuña al sufrimiento mismo. Si bien Chari está hecha de locura y dolor, que se puede resumir como un sufrimiento incurable y eterno, un Crueltauro es una definición más simple y más fácil de entender y poner en palabras. Incluso para un Heres, es fácil comprender según su lógica, que mientras más abrumador parezca, más peligroso es. Y ha de ser cierto en varias ocasiones, pero preferiremos siempre pensar que el peligro existe en todo, incluso en lo inocente, incluso en lo culpable.

Meditarlo mucho no es una alternativa, si bien no hay problema en que el tiempo pase, los años transcurran y las edades terminen, uno de estos monstruos no se merecen tanta atención como para mirarle y esperar al aburrimiento. Actuar ahora es la alternativa, pero con la forma sombría nada más se puede atacar desde cerca. ¿Qué hacer entonces? Obviamente, regresar a un estado material, aun en la seguridad de aquella escultura natural de madera. Lo siguiente, poner en marcha algo de crueldad por nuestra parte, si bien no podemos derribarle frente a frente... Desde lejos, es todo posible. El Terrible se ha encargado de que no seamos fuertes, pero es mucho más importante ser dañino.

Las Estrellas del Envejecimiento... Hechas fácilmente de un material que en resumidas cuentas, es este cuerpo. Producir un par adicional es imposible mientras haya dos aun en completa existencia. No son indestructibles, no compiten contra una espada directamente... Pero tienen algo especial en comparación a otros artefactos. Tawrich y Zarich pueden verse en un cielo que no es este, a una hora que no es esta, de un mundo que por supuesto no está ni siquiera cerca. Para alguien experimentado en batallas, no debe ser muy complejo notarlo, hasta que es demasiado tarde. Por tanto, aprovechando las especificas ventajas que tienen estas armas, debo usarlas contra las armas del animal lleno de cólera.

Si bien una masa de músculos de tanto tamaño garantiza una fuerza infame, gran resistencia y una carga capaz de reducir a su víctima a solo trizas, también resta la agilidad y rapidez que puede necesitarse para ir hacia los lados. Pues bien, arrojar dagas nunca fue tan divertido, siendo lo más que se puede hacer, siendo igual que lanzar rocas a un lago. Con la diferencia que con impactar una vez los cuernos del crueltauro, si bien al principio pueda parecer algo que llame nada mas su enojo, eventualmente le llevara a un cansancio pesado, casi doloroso, pero tan confuso que difícilmente será una herida, más bien sintiéndose como una enfermedad. La desventaja de exponer tanto su parte más peligrosa, y que sean de tal tamaño, que golpear sus cuernos con las dagas es más bien... Sencillo.

Envejecimiento... Más allá de una herida simple o de un golpe normal, la densidad de esos cuernos se ve afectada por el desgaste. Si bien tomase luego de esto un descanso reparador, sus cuernos se sentirían intactos, pero dado que es continuo el contacto con ambas dagas, el desgaste se hace cada vez más acentuado, cada vez más dañino, cada vez más desesperante posiblemente. Si bien esos cuernos no serán rotos por los impactos, una fuerza ajena podría terminar el trabajo. Cada vez que se golpea a esas espadas en su cabeza, parece que fluye una sensación más que detestable en todo el interior de su cráneo. Y no es para menos... El Envejecimiento forzoso es doloroso de otra forma... La debilidad siempre será lo peor...

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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Miér Feb 13, 2013 12:59 am

Podría considerar que todo eso se trata de un simple juego. Obviamente, para ella el cazar no es algo más que una rutina, que de hacerlo lo suficientemente bien, puede ser entretenida, e inclusive divertida a sus ojos sin brillo. Como un cachorro pequeño, y el cual de momento no ha sabido experimentar el dolor, los gritos son solo como carcajadas más. Y no obstante, aun si su carne se abriera y se contorsionara del dolor, no tendría consciencia suficiente para saber que los demás son capaces de sentirlo. Después de todo… ¿Cómo un monstruo como ella, puede entender los niveles de abstracción morales y sentimentales que implican algo tan evolucionado como lo es la culpa? A esa altura le da realmente igual el romper el cuello de un niño, de un ave, de otra abominación como la que tiene en frente. Lo único importante es llenar el vacío que tiene dentro de si. Ese vacío que la impulsa a moverse hacia lo que entiende que es su “comida”.

Pero ahora, sus ganas de golpetear con sus mangas se han ido. Por alguna razón, su compañero de juego en esta ocasión se ha detenido en seco, tomando distancia de ella como si se hubiera convertido en una roca. ¿Sabría decir porque? Quizás la intuición le ha susurrado que lo mejor es no involucrarse tanto con el pequeño monstruo de Golajab, y que es mejor sacrificar a su hermano en pos de su salvación. Muy inteligente, y nada que ningún otro heres sin escrúpulos, tampoco dudaría en hacer. Más, lo importante aquí es que Chari se siente un poco decepcionada. Su compañero ha decido irse hacia atrás, y no podrá hacerlo cambiar de opinión. Puede considerar, en su pequeña cabeza esponjosa la posibilidad de ir a buscarlo, corretearlo y obligarlo a unirse a la fiesta, pero no. Otra cosa le llama más la atención, haciendo que su volar por los pisos se detenga para oír mejor.

Toc… Toc… Toc… Toc…

El golpe de algo seco. Como si fuera un llamado, observa, como las armas de su compañero golpetean contra la cabeza del crueltauro, que de por si, queda atontado por el sonido, la magia hace su efecto. No sabe muy bien que es lo que sucede en realidad, pero si algo tiene claro, es que cuando la carne que corta Angra, es ultimada por esas armas, saben mal. Pierden como la ternura que tiene la carne de los niños, y se vuelve un poco rancia, como si hubiera decidido alimentarse de un ser que ya estaba dando sus últimos respiros en el fin natural de su vida. Aunque sangre era sangre, y la carne un manjar delicioso cuando había ayuda de por medio, no podía permitir que lo arruine. O que perdiera la experiencia de probar por primera vez, el sabor verdadero de estos animales que han decidido interrumpir en buena hora, su visita a su tumba.

Aprovecharía con una velocidad endemoniada al momento en que ella esperaba, siguiera un poco atontado el animal. Esperaba además, que Angra supiera que Chari quería involucrarse con el. Eran un equipo, y por mas que las bestias de Tasmus también fueran un par, no tendrían la inteligencia o la necesidad de ir tan aferrados como lo era el mal del mundo con la más dulce pesadilla existente.

El cuerpo de Chari se fundía con la hierba crecida, haciéndola casi imperceptible a cualquier observador atento. Se movía rápido, y sus mangas ya dejaban de ir llevadas por el impulso hacia un lado de su pequeño cuerpo, porque se notaba que empezaban a encabezar la carrera. Casi parecía querer volar sin alas, aunque su fin seria uno más posible como macabro. ¿Qué no seria, si no es el mortífero abrazo que esas suaves pero a la vez, resistentes y oscuras mangas son capaces de dar?
Empezando a estirarlas, crece también su extensión superando por lo menos quince veces lo que es el tamaño real de Chari. Las mangas son como cintas filosas que saben muy bien a donde dirigirse, y que no piensan salir de tierra hasta que finalmente se encuentren cerca. ¿Cuánto tiempo fue hasta que más o menos estaba dentro de su rango de golpe? Su velocidad era muy rápida, tal cual como una mantis al cazar una presa que tontamente se ha atrevido a enfrentar su presencia. El plan no es muy elaborado, pero considera que si Golajab se codea mucho con la fortuna de la pequeña rosa, saldrá con éxito.

Emergen de la tierra, de ambas costados del sabueso cuando Chari se encuentra casi bajo de sus patas. Un ataque un poco cobarde, pero no puede hacer mas, pues es pequeña, y aprovechara sus escasos centímetros ya sea para atacar a traición, o escapar con avidez. Su intención es bastante simple, pues, sinceramente, ¡Solo quiere abrazar! Quiere envolver con sus mangas el cuello de ese animal, y este a gusto o no, sacarlo a pasear. Y si se resiste, sacarlo a pasear, arrastrándolo por todo el lugar, siempre segura desde la seguridad de su eterno lienzo que es el suelo.

Un juego cruel, como lo es ella. Una muñeca que no duda en matar. Nadie dijo que los monstruos de las pesadillas eran amables.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Fatus el Sáb Jun 01, 2013 1:20 am

Imperdonables son aquel par que ni siquiera a las aberraciones qué comparten su condena pueden respetar. ¿Tanta demanda imponen las voces de sus cabezas, aquello que ellos creen ser sus Dioses? Estúpidas marionetas que se aniquilan entre si, solo esclavos de un supuesto instinto que no pueden siquiera considerar propio. ¿No es acaso que se dice que los "Dioses" provienen del mismo lugar y son realmente parte de un mismo organismo? No es una competencia porque realmente no hay nada por lo cual competir, nunca ganarán, más siempre podrán perder algo ; Un miembro, una vida, su propia esencia y lo que pudiera llegar a ser un rastro más de cordura. Necesitan insistir en esa desmedida lucha de estrategias, pero sobretodo de sentimientos...¿Que harían estos seres sin el reflejo de estas emociones insanas? Seguramente serían meros cascarones inmóviles, o peor, seguramente no serían lo que ahora son; serían una nada virtual sin el más mínimo sentido de manifestación. Agradecen los espectadores y vitorean cuando la sangre se derrama y la crueldad resulta guión del espectáculo que siempre, pero siempre, debe continuar.

Describirlo es una fortuna y una maldición que será innegable, beneficio para los que desean encontrar estas palabras en las manchas de sangre seguramente dejará aquella fiera batalla que se estaba inclinando para aquel dúo más lógico y retorcido que decidió caminar con inocencia por Tamsus, en ellos no podrían encontrar la muerte, seres avanzados y realizados para ser eternos no pueden caer ante malformaciones terrenales, incluso se puede mencionar como fauna de un mundo insólito, enorme en tamaño y crueldad. Indiferente con sus habitantes, seguramente durmiente espíritu, podrido y corroído por el paso del tiempo que solo desgasta los sueños.
Perfecto ejemplo es esa bestia rabiosa que sintió como sus principales armas eran atravesadas por una tétrica sensación que incluso lo había obligado a "Detenerse", su cabeza trató de girarse hacia los costados, aturdido su piel no parecía recibir daño o información de lo que es el verdadero dolor, y fue ese momento donde los brazos intangibles y salvajes comenzaron a arrastrarlo a un abismo desconocido, y poca resistencia pudo existir los primeros segundos ¡Vitales! ya que gran distancia pudieron recorrer sus garras negras que atrincheran la piel de la Gran Bestia, sin embargo esa bestia que demuestra lástima no será abandonada por su par que tan rápido como feroz dio un fuerte salto con sus patas traseras hacia aquellas mangas que sostienen al infortunio ser, iba a obligarlo a soltarlo de una forma u otra, y si era posible, aunque sea utópico, quebrar ese umbral suave y letal.

El escenario no deja de ser un bosque, árboles por doquier pueden destrozar cualquier embestida que no esté preparada con elocuencia, los crueltauro por desgracia están adaptados a estos terrenos, sus patas destrozan raíces , piedras, arbustos y cualquier impedimento que pueda romper una estrategia simple. Los mismo cubren y más de una ves lo experimentados guerreros los utilizaron para torear a estos seres, han tenido éxito, otras veces encontraron en sus fauces una sucia muerte en contacto con la tierra que sostiene sus pies. Lo cierto también es que esto puede jugar muy en contra de quienes pueden verse acorralados, un golpe absorbido por una superficie puede ser letal, no solo por la cercanía sino muchas veces por la forma que algunos árboles poseen, que no haya duda de que existen espécimen con extremidades puntiagudas o ramificaciones que pueden ser un suicidio. También se encuentran las criaturas pequeñas y ocultas que duermen o esperan con paciencia el momento para dedicarle la muerte a otro ser. Arrastrarlo a ese abismo, en conjunto de situaciones climáticas como el viento, la humedad, la lluvia y el mismo terreno son fundamentales para calcular un campo de batalla, pero en este caso no vale la pena centrarse en esos detalles, la intangibilidad o la fuerza que existe en estos casos sobrepasan cualquier tipo de obstáculo, la cercanía y la inevitable respuesta inhumana necesaria para poder hacer frente a este tipo de fenómenos...No es realmente oportuno.

No obstante ellos pueden utilizar mejor este recurso que los CruelTauro, ya que independientemente de que puedan ser vencedores...La estupidez los puede llevar a ser vencidos.


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Re: Niebla roja...

Mensaje por Chari el Sáb Jun 01, 2013 4:57 pm

Lo había logrado, lo había alcanzado. Bueno, no merece mucho vitoreo tal victoria, pues al fin y al cabo, no es que sea lenta para usar sus brazos. Normalmente seria mas de admirarse, que alguien, o algo, o lo sé que sea que se pueda considerar ese animal demente, pudieran escapar de esos lazos marrones del destino. Las cadenas de la muerte no son algo fácil de quitar, y más aun cuando la suavidad de la cual están hechas incitan y proponen a los desdichados a quedarse entre sus lazos por siempre. Además, sin olvidar de que son muy fuertes, y Chari muy caprichosa con lo que quiere. Ya ha sentido al crueltauro, ya lo ha abrazado y ha podido percibir la vida que corre por sus músculos. Y ella ha deseado eso con todo su… Inexistente corazón.

-¡Grrrr!- Diría la pequeñita, sin obviar mucho lo que sucede alrededor. Grandes orejas no tiene por nada, y precisamente es para que pueda tener una buena “perspectiva” de lo que sucede a su alrededor, aun sin ver. Esos grandes moños pueden captar muy bien como es el sonido de las armas de su querido Angra Mainyu golpeando al crueltauro, como es el palpitar aterrorizado de los corazones de estos animales que no saben muy bien a lo que se enfrentan, y a su vez, como el pasto del bosque, su bosque, es aplastado a medida que la violencia se apodera de los cuerpos por meros instintos. Deberían estos monstruos aprender, que no son los únicos capacitados para matar. Chari fue creada exclusivamente para eso, y lo hace por hasta mejores razones. ¿Ira como ellos? No, hambre. La necesidad siempre hace a los más incalificados, en todo un ejemplo de la creatividad. Así pequeña como la ven, delicada, dulce y de apariencia inofensiva, es simplemente perfecta para saber hacer lo que mejor y lo único que hace…

Son muy fuertes esos brazos. De la cintura del animal peludo se envuelven, y a fuerza de voluntad, Chari comienza a hacer marcha atrás, arrastrándolo desde la seguridad del inmaterio que se visualiza en la superficie del pasto. Un giro rápido, sumado a su fuerza, suficiente para aplastar a un torso desprotegido, se detiene en bruto y enfrenta en mirada al compañero de su enemigo. ¡Un duelo de mirada entre criaturas sin almas, sin duda es algo digno de observar! ¿Quién ayudaría a su colega antes? Chari no ha de dudar nunca de la razón tangible de su existencia en ese mundo, ¿Pero ellos conocen ese lazo de “compañerismo”, conocerán algún día lo que es estar unido simbióticamente? Todo se ha vuelto casi en un juego tan progresivamente, que ni siquiera al mas ágil de mente, se hubiera dado cuenta.

Un sonido casi similar a una risa, salvo porque no es humano se escucha antes de ver volando por el aire al crueltauro, que no tiene tierra, ni ramas, ni nada en donde apoyar sus patas. Chari lo ha lanzado con tal fuerza, que cuesta pensar que el pobre animalejo vaya a tener una suave caída, a menos claro, que sea sobre su igual. Y no lo ha soltado por fuerza mayor, sino porque simplemente necesitaba liberarlo, para colocarlo al lado de su compañero. Ella ha deseado la vitalidad de uno, y pensar en la vitalidad de los dos solo hace que su boquita de caramelo segregue mas saliva de la que normalmente hace. De pronto la ubicación de la muñeca se vuelve inexacta, pero no por mas. Ha decido de momento salir de su escondite de sueños, para volver a la “normalidad”.

Sentadita en el suelo, queda mirando a los animales. Su mirada es vacía, y sus orejitas se mueven un poquito, antes de que su cabeza se infle un poco. Algo empieza a acumularse en sus mejillas, y una lengua negra se asoma de su boca color blanco. Pronto, esa lengua negra, toma forma, y deja de ser una lengua. Un “algo” empieza a salir de su boca a una velocidad propia del mundo espiritual, tal cual como si vomitara una niebla con la misma densidad de una tela que se infla con helio y se va levantando, y agrandando cada vez más, hasta que el tamaño que toma intimida por lo grande. Dos metros inflados, que poseen un rostro grotesco, y que definitivamente se está riendo con una hilera de afilados dientes.

¡A comer! Parece que es la premisa de esta aberración que se mueve como una serpiente en el aire que abre su boca y busca morder a los crueltauros. Y no importa cuánto cueste, va a perseguirlos hasta lograrlo.
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Angra Mainyu el Sáb Jun 01, 2013 6:36 pm

Que absurdo, que inútil, que insulso y hasta indecente, que tanta sed de sangre carezca de emoción alguna. Es por eso que nunca podremos respetar a los Crueltauro, por ser sanguinarios sin esa pizca de alegría y gusto que da el matar a una presa. Ellos buscan y atacan solo llenos de ira, dignos perros de Tagirion son... Pero sin nada que los haga ser tan perfectos como Chari. ¿Qué es lo que puede haber dentro de la visión de empalar a un desgraciado con esos cuernos? Si ni siquiera se disfruta en plenitud el sufrimiento que fortalece a la vida, nada de lo que ellos puedan lograr servirá de utilidad a nosotros. Esas espadas saliendo de sus cabezas es tan solo una señal de desesperación... Puro deseo de solo matar y matar, gruñendo sin gracia ni porque de verdad quieran. Puedo creer que un perro normal es hasta más listo por elegir a su amo, mientras que un Sabueso de estos solo escoge embestir.

¿Por ver la sangre? ¿Tienen necesidad de ello? ¡Ni un poco! La violencia es algo básico, mientras que ellos la ven como instinto. ¿Qué sería de mi si algún día empiezo a odiar por instinto, y no por naturaleza? No es que esté en libertad de olvidar mi rencor, sin embargo no es excusa para no encontrarlo agradable. Es posible que solo siendo de este modo pudiese haber tenido la oportunidad de sostener a Chari en brazos, la única cosa que amo sin que se escape de mi odio, y que admiro y puedo elogiar y adular por toda la eternidad, sin importarme que ella no tenga ni el menor interés en escucharme. ¿Y qué más da? Si de todos modos soy el que puede hablar de nosotros dos, no tiene sentido entonces no expresarme a ella, o siempre nos mantendríamos en silencio, cosa que no me sirve si quiero enseñarle acerca de amar.

- Que irónico se torna todo, cuando una presa termina acosando al cazador. Lo peor de todo es que continuaré diciendo palabras sin sentido, y nadie habrá de responderme. Bueno, no importa tampoco si soy escuchado, sería inútil que dos sacrificios estuviesen interesados en mi discurso. Más todavía cuando son fácilmente superados por un depredador natural superior. Que desgracia... Que injusticia es esta. Solo espero que en lo más diminuto de sus existencias, entiendan la razón de su derrota. No ha sido ni fuerza, ni violencia precisamente... Sino crueldad, verdadera crueldad. Ustedes que tratan de pulverizar todo con su estampida fatal, jamás podrán comprender el significado de esa palabra, aunque la lleven impresa en el nombre. ¿Por qué? Porque la crueldad no es solo destrozar... Sino disfrutar haciéndolo.

Es una palabra que he de repetir, pero primero es momento de reír. Reír mientras salto de esa rama en la que encontré seguridad, y que con mala intención usé para tomar la distancia necesaria y empezar a golpear los cuernos de uno de esos monstruos. Es este el momento para un detalle adicional, algo que hace falta hacer para demostrar que mi punto es acertado, y la primera prueba es adaptar mi forma a la de ese perro oscuro que no tiene ningún rastro de las marcas del caos. Seguido de eso, me uno entonces a nuestra amada, que ha decidido impartir terror con esa criatura tan pintoresca y surreal, que es imposible no considerarla peligrosa. Colmillos filosos tiene, y mis brazos han convertido a las Estrellas del Envejecimiento en un par de garras. Ah, el canto de la victoria... Resuena tan fuerte, cuando una pareja vence a otra...

- Esto... Es Crueldad... - Y sí que lo era. Aprovechar la oportunidad de que tienen la guardia baja como resultado de ese lanzamiento es algo necesario, y más cuando queremos evitar que se pongan de nuevo sobre sus patas. ¿Qué tengo que hacer? Simple, debo destrozarlos. Causar tanto daño como sea posible en ese vientre expuesto, y así entonces hago. ¡Clavar las garras en una panza mientras se evaden a las patas que pueden agitarse frenéticas! ¡Evitar las mortales cuchillas de la víctima mientras se desgarra y corta un abdomen y se deja fluir la sangre! ¡Reír y seguir riendo mientras los contenidos de una criatura empiezan a ser visibles y abandonar el cuerpo! ¡REÍR! ¡REÍR! ¡REÍR! ¡REÍR! ¡Con cada risa deben ir al menos dos golpes! ¡Mover los brazos y destazar tan rápido como se pueda! ¡ALIMENTAR A CHARI! ¡ESTO ES CRUELDAD! ¡ESTO ES LA BRUTALIDAD!


Esta es la diferencia. La rabia de un Crueltauro no basta frente al deseo de causar sufrimiento...
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Re: Niebla roja...

Mensaje por Fatus el Lun Jun 03, 2013 1:01 am

Una enorme bola vacía, carente de alma y razón cae en el suelo, junto a una esencia gemela, pesada y que levanta un polvo espeluznante sobre un suelo que comenzaría a lisiarse ante la sangre que se derramaría en acciones futuras que se pueden observar a través de aquellas escrituras que toman formas en forma abstracta, evaporada la energía durmiente en todas aquellas viseras ahora derrochadas, engullidas y desaparecidas en un eterno lapso de sueños y realidades, la nada misma.

Extraordinario sentidos, si es cierto, mientras más sensibles sean más será el goce por el sufrimiento ajeno. Dentro de todas aquellas razas y anomalías que pisen esta tierra existe cierta característica que los hacen seres más aberrantes a los ojos de los que parcialmente los juzgan a todos por iguales. Jueces estancados en atriles que son como ciudades, golpean las campanas ante la visión del pecado ilícito, provocan temblores en la tierra entera por cada hueso roto y tendón fragmentado, proporcionado por los infames golpes de aquel ser amorfo mal proporcionado, llamado como Todo el Mal del mundo, compañero y prácticamente amante de esa muñeca de los ojos abismales, pensar que es otra falsa imagen que vomita un gigantesco gusano de intenciones proporcionales a la alocada sonrisa que demuestra a la vida y existencia. ¿No podría haber siquiera un final más aberrante? Lo hay, de eso no hay que dudar en un mundo lleno de posibilidades, infinitas y tercas que colapsan en medio de una red de tiempos y espacios incalculables. Imaginar que cada impacto desdichado pueda producir del otro lado una enfermedad, una frenética experiencia o una repentina supresión de la uniforme masa de momentos conocidos como vida. Tan funesto destino que deben soportar la musculatura vieja de los ciegos perros de casa que al principio quisieron verse tiesos a la adversidad...Patético fue cuando aquel que quiso defender a su compañero terminó por cornear al mismo en un desesperado movimiento para demorar el inevitable destino final.
Fractura, una grieta potente que en la piel del crueltauro era como derrumbar un castillo con un enorme ariete nacido en un tiempo antiguo, las piedras calcadas con adobe se quebraron y esa misma criatura cayó al suelo, entusiasmada por presenciar finalmente el dolor, chillido agudo que se escondió en un feroz gruñido que a ambos seres impidió levantarse tras caer cerca las raíces de un par de viejos árboles.

Caja torácica que contiene cien mil almas en pena, profunda se infla mientras con las rizas se mezcla ese ensordecedor lamento, lágrimas de sangre escapan sin miedo de los ciegos ojos de los cazadores natos de Tamsus, sus zarpas se arrastran y enredan hasta que finalmente sean desmembradas por la inerte locura de aquellos que nacen de una pesadilla y una reprimida realidad, se combinan mientras las cuerdas vocales de aquellas mínimas quimeras son arrancadas a precisión de bisturí, notar esto sin embargo es una ciencia poco exacta, ya que si uno trata de luchar dañará a su compañero, sus garras con mucha facilidad cortan la piel de la ajeno en conjunto de las negras cuchillas que pudieron despedazar los dedos en medio de un carnaval sangriento, muy abajo, algunas piedras y hojas se introducen por inercia en medio de ese montículo de carne podrida bañada de un hedor blanco, bilis infeccioso que burbujea caliente debido al desgaste de la impertinente esencia enfurecida que ni siquiera tras la muerte descansará, lucharán aunque sus mandíbulas se quiebren entre las hileras de dientes, tal cual pudo ocurrir al aplastar con una enorme piedra los cartílagos de un brazo desnudo, dispareja y rompe su piel mientras sus cabeza se mutilan con el terreno que segundos antes aplastaron con sus ahora fétidas piernas.
Bailan en medio de una corriente invisible, grandes coágulos de sangre recientan sin piedad; disfrazando la corteza de los fríos guardianes que dejan acribillar a esas criaturas nacidos del caos. La Gran Bestia sonríe, no habrá más seres que vuelvan a molestar a los faunos del lugar, pero también se alarma ante el poder destructivo de este par que no hace más que...Disfrutar...

Mencionar que pudieron ser sus órganos vitales los que ahora se encontrarían desparramados entre la tierra sucia, rancia de pus y otras sustancias amarillentas y verdosas que no vale la pena explicar. Realidades alternativas se pudieron dar, pero fueron los aullidos de los crueltauros los que al final se ahogan con la ya mencionada sangre, desecha porque no va a caber la duda que una cuchilla o una gran muela de juicio atravesó de un lado a otro aquellos cuellos, tal cual ocurre con una fina aguja al adentrarse en la leprosa piel de un paciente, solamente que estos habrán cambiado de forma al verse sus músculos tan retorcidos por esa fuerza descomunal que juntos poseen.
La mirada de ellos y su naturaleza permitirán que se desperdicie algo y que en vez de básicos cazadores siquiera queden los huesos.

¿Es necesario tanto sufrimiento? Ellos son huecos, aunque piensen, sean la unión de cien mil ideas manifestadas en un largo discurso ¡Son huecos! O en algún momento pertenecieron a esta enorme predicción conocida como el abismo, de donde todo surge, donde todo volverá a morir para nuevamente resurgir.

Forman parte de la existencia...Que estremezcan la misma con sus sentimientos.


Spoiler:
Buen trabajo chicos, disculpen la tardanza
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